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25 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 20)

El aplauso sanitario

https://twitter.com/PerterPunk/status/1248972113014333452
De Luis Quiles, artista muy respetado en Mundo Alocado.

Si hiciera un listado de lo peor y lo mejor que he vivido en esta pandemia (que-tanto-queremos-quitarnos-de-encima-pero-que-todavía-no-se-ha-ido) las dudas sobre lo que incluir serían muchas pero el aplauso sanitario tendría un lugar claro. Simplemente es lo mejor y mas bonito que ha pasado en todos estos días. Surgío en un momento durísimo a todos los niveles y su estruendo a las 20:00 en esos primeros días de impotencia y dolor sirvió para canalizar mucha rabia contenida y transformarla en esperanza, mientras ponía en la primera línea de la sociedad a los verdaderos héroes de toda esta pesadilla. Personalmente, nunca había sentido un clamor colectivo tan unánime hacia nada.

Las 20:00 se convirtieron en un cita ineludible en el bunker y animamos a la pequeña N a que se dejara las manos aplaudiendo mientras gritaba "¡vivan los médicos!", que no se trata sólo del gesto sino de compartir y comprender a lo que va asociado. En su punto álgido toda esta performance colectiva ha dejado momentos muy simpáticos como los DJs de balcón poniendo música a todo trapo tras los aplausos o esos hermanamientos entre vecinos que han descubierto su presencia mutua al verse las caras todos los días. Y digo simpáticos porque aunque me haya resultado especialmente cansino que el "Resistiré" del Duo Dinámico me taladrara los oídos un día sí y otro también, al menos no veía la malicia y la hipocresía que posterior, e inevitablemente, han ido surgiendo entre bambalinas.

Como todo buen movimiento con tirón y aceptación social, el aplauso sanitario ha intentado estar politizado desde el primer momento. Es una lacra que tenemos en este pais con practicamente cualquier cosa y con esto no iba a ser menos. Sus intentos de secuestro han sido diversos (el primero de todos los que recuerdo fue una especie de contraprogramación promovida por ya saben ustedes quienes donde se instaba a hacer sonar el himno nacional) pero nadie ha sido capaz de desplazarlo de su intocable franja horaria y diversas protestas, caceroladas y eventos publicitarios diversos (como cantarle el cumpleaños a Amancio Ortega, un Humans of Late Capitalism fino, fino) han tenido que encontrar acomodo a regañadientes a las 21:00.

En cualquier caso, el aplauso sanitario ya ha vivido sus días de gloria y ahora afronta sus últimos estertores. En mi barrio poco a poco se va apagando y la verdad es que tengo mucha curiosidad por ver cuando lo hará del todo. Creo que sigue siendo un gesto necesario pero cargado de un significado que se pierde  por mero desgaste y por colisionar de bruces contra la realidad: de nada sirve el gesto si no aprendemos la moraleja de la historia. Puede que no lo despidamos con la grandeza que se merece pero, aunque muera por olvido, espero que dentro de unos meses, años o decadas no tengamos que repetirlo, porque entonces no habrá valido para nada.
 

24 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 19)

A (Phase 0) Brave New World

¿Máscara? CHECK. ¿Guantes? CHECK. ¿Distancia social? CHECK


Nueva normalidad...  suena espantoso, ¿verdad? Pero tampoco voy a ponerme muy exquisito porque no traigo ningún término distinto para proponeros, así que con nueva normalidad que nos quedaremos en esta página.

Si el problema al final no es el término en sí. Es como nos va a golpear en el estómago.

A principios de mayo probe un pequeño pedacito de eso en mis carnes. Tuve el primer vistazo al mundo que nos espera después de todos esos paseos vacíos y apurados, de kilometro a la redonda al barrio y sin destino ni propósito concretos. Siempre apurado, con las gafas empañadas por culpa de las mascarillas (ya he probado todos los trucos habidos y por haber, gracias) y con una niña de 5 años, a la que no le ofrece realmente nada el exterior, tirandome del brazo para volver al bunker porque lo que quiere es volver a socializar con su clase, colegio y amigos.

Por primera vez en semanas tenía un paseo al aire libre con objetivo: mi primera cita previa en la tienda de cómics. Una experiencia recubierta de extrañeza pero que no me pareció irreal sino un adelanto de como se van a desarrollar los acontecimientos a partir de ahora, un teaser de lo que viene.

La tienda de cómics es, muy posiblemente, lo mas cerca que estoy de profesar una religión. Para mí no es tan sólo un espacio físico donde comprar cosas (porque puedes tirar de Amazon y tan agusto, ¿no?) sino que pasa por ser un lugar de peregrinación, casi un santuario. Me gusta tanto ir a comprar como en todo el cacharreo asociado: disfruto preparando la lista de la compra, descubriendo in situ las cosas que se me han pasado por alto, encontrándome a gente que conozco y, sobre todo, hablando con el tendero. En las circunstancias normales previas a la pandemia era uno de mis momentos preferidos de la semana, un bloque de tiempo dedicado exclusivamente a mí que disfruto como un enano desde que salgo por la puerta del bunker hasta que vuelvo.

Como había hecho los deberes, solicitando mi cita y leyendo las instrucciones, el escenario que me encontré tampoco me cogió de sorpresa. Tuve la tienda a mi completa disposición y para mí sólo durante media hora, no podía tocar absolutamente nada y tenía que tomar las medidas de higiene a las que nos estamos habituando (mascarilla, gel hidroalcohólico). Me alegré mucho de hablarde nuevo con el tendero y forcé (es un decir) bastante la compra porque realmente el tema de las novedades había quedado en stand-by y la tienda estaba exactamente igual que el último día que fuí (11 de marzo, cuando cerraron los colegios) pero quería hacer una compra considerable para celebrar el reencuentro.

Fue en el camino de vuelta cuando me entró el bajón. Por una parte pensaba en el privilegio de toda la situación: el poder comprobar de primera mano que la tienda no cierra, el ser uno de los habituales que va a intentar seguir al pie del cañon mientras se recupera así como comprobar en directo que la vida sigue, que poco a poco las aguas volverán a su cauce. Por otra parte me entristecía todo lo marciano, la absurdez de que me de rabia no poder toquetear todos los cómics de la estantería para llevarme el que esté mejor o el no haber podido encontrarme a ningún habitual para darle palique. Estupideces que daban forma a la esperiencia completa y que quien sabe cuando recuperaré (si es que son recuperables).

Mañana arranca la Fase 1 en Madrid y va a ser una etapa de reencuentros de todo tipo, sobre todo familiares. Personalmente, no se todo esto me genera ahora mismo mas ansiedad o miedo, pero estoy deseando afrontarlo de una vez por todas.

23 may. 2020

A Perfect Circle LIve: Featuring Stone and Echo (Red Rocks Amphitheatre, Morrison, Colorado, 2013)

¡No se desconfinen (todavía) que aún hay más! He vuelto a tener un pequeño bloqueo (medio mes de nada) que lo único que me indica es que todo esto de los diarios de la cuarentena toca a su fin. Hay cosas que fluyen de forma natural y parece ser que ya no tengo esa necesidad que tenía al principio de pasarme por aquí a escribir unas líneas para ir sobrellevando los días. No se si esto es bueno, malo o regular pero empieza la desescalada en Mundo Alocado: voy a dar salida a unos cuantos borradores durante la semana que viene, haré un poco de reflexión del estado de las cosas (SPOILER: el Estado/Fase de Crispación actual me tiene completamente superado) y ya veremos lo que depara el futuro a la página.

Por lo pronto os invito a otro #yomequedoencasa con el que muy posiblemente sea el último concierto que ponga. Para el colofón he seleccionado uno de A Perfect Circle, grupo importantísimo para mí y que, no se muy bien por qué, suele acompañarme en etapas de cierre o transición. Tengo que dosificarlos porque siempre me ponen un tanto melancólico pero ahora mismo me vienen de perlas porque es justo como estoy animicamente. Featuring Stone and Echo es un conciertazo monumental, para disfrutar a altas horas de la madrugada, repanchingados en el sofá y con algo para beber que le haga justicia (por ejemplo). Me ha funcionado mil veces como una nana cargada de calma y tranquilidad, sobretodo con esas covers que se marcan de Imagine y When the Levee Breaks que curan directamente el alma. 

Espero que os sirva tanto como a mi para desconectar unos momentos.

3 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 18)

Haz lo que digo, no lo que hago.

Fiestas del 2 de mayo de 2020. Malasaña desconfinada.
Al final no eran sólo los de los perros o los que tienen niños: ¡el conjunto de la puta sociedad es egoista e irresponsable!

¡¿Sorpresa!?

Inicio de la Fase 0 de la desescalada del confinamiento y tengo que decir que es la primera vez en todo este tiempo que la realidad que me llega a través de WhatsApp y redes sociales coincide con lo que veo en las inmediaciones del bunker. Si esta mañana desayunaba con las vergonzosas imágenes de las jaranas de Malasaña y Lavapies de ayer, para rematar el día he salido a tirar la basura sobre las 21:00 y he alucinado. Bicis, niños, abuelos, familias enteras de paseo, grupetes de chavales... y una escasez de mascarillas, guantes o distancias de seguiridad (sí, mi nivel de paranoia me permite hacer escáneres situacionales en el acto) de plantearte si ha terminado ya la pesadilla y, encima, eres idiota y no te has enterado.

Como os he ido contando en algunos reportes el bunker desde el que emito está situado frente a un parque bastante apañado, uno de esos sitios ideales para hacer triquiñuelas con las prohibiciones, pero, hasta ahora, mi impresión era que en el barrio se estaban haciendo las cosas mas o menos bien. Es cierto que en los primeros días había bastante listillo quedando con los amiguetes para sacar al perro pero nada que no arreglara la conjunción implacable de la Gestapo del balcón y la Policia. Quitando un par de altercados razonables, la verdad es que en muchos momentos del confinamiento me ha relajado mirar por la ventana y ver actitudes responsables. Me ha hecho pensar mucho en como una minoría irresponsable te rompe el esquema de las cosas y distorsiona tus impresiones (y tu ánimo). Y sigo pensando que hay una mayoría de personas que se están tomando las instrucciones con la seriedad que requiere la situación pero con la estampa que me he encontrado a pie de calle se me ha caído el alma a los pies.

2 may. 2020

Noel Gallagher - Live BBC Radio 2 In Concert (BBC Radio Theatre, London, 2015)

En Mundo Alocado somos animales de costumbres y ya sabéis que aquí se rinde pleitesía absoluta al Sr. Noel Gallagher. Tarea nada fácil, por cierto, que el amigo se las trae con sus polémicas absurdas y su EGO del tamaño del sol. Encima sus últimos trabajos tampoco es que nos hayan llamado mucho la atención... pero si hay algo que tenemos como constante en nuestras vidas es que sus conciertos en plan acústico son siempre un remanso de paz y calma en tiempos de incertidumbre. Vamos, que estaba tardando en aparecer en las sesiones #yomequedoencasa que hemos montando para los sábados de confinamiento.

No sabemos muy bien por qué hemos seleccionado este concierto en concreto porque teníamos varios para elegir. Quizá nos resulte de los mejores por una conjunción de factores: un setlist impecable, gran calidad de grabación y sonido y que él no está muy estúpido que digamos (no se lía a insultos con nadie del público, por ejemplo... ¡que son cosas que [le] pasan [muy frecuentemente]!).

Sigue teniendo la capacidad de agarrar una guitarra y hacer que se detenga el tiempo así que todos los temas están lo impecables que merecen (hay diamantes como Listen Up! o Cast No Shadow de poner los pelos como escarpias) pero me gustaría destacar D`yer wanna be a Spaceman? que posiblemente sea la mejor versión que he escuchado. 

Agarrad algo para beber, repachingaos en el sofá y a disfrutar el concierto como merece:

1 may. 2020

TANK! Virtual Session 2020 by SEATBELTS Produced by Yoko Kanno

Vamos a comenzar mayo con alegría que este abril-confinado ha sido duro para los ánimos (pero, oye, que prueba superada. Seguimos). Veremos lo que nos depara este mes en cuanto a desconfinamientos y recuperación de normalidades diversas pero desde Mundo Alocado queremos ponerle un opening enérgico y optimista al inicio de esas Fases de la desescalada que tendremos que superar como si fuera un videojuego.

Y esta versión de la maravillosa TANK! de Cowboy Bebop nos ha arrancado una sonrisa. Resulta que Yoko Kanno y los Seatbelts se han sacado de la manga un proyecto paralelo (Season Starducks) para conectar músicos (requisitos: Only good kids staying-at-home like a good dog can participate) y hacer versiones desde la reclusión domiciliaria. La verdad es que el resultado de muestra es muy bueno. A diferencia de la infinidad de versiones-Frankenstein que están surgiendo estos días, que tienen mucho corazón y buenas intenciones pero el resultado final es desastroso, esto suena realmente bien:


BONUSTRACK: Y tampoco nos vamos a tirar mucho el rollo porque ni pajolera idea de japones pero si vais al Twitter de Mataro Misawa (el batería que abre el anterior video) podéis ver una especie de teaser/ensayo (o vete a saber... ¡Descubridlo vosotros!) en el que se ve bien a la buena de Yoko haciendo el idiota.

30 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 17)

The Decimation


Comparar la situación actual con el chasquido de Thanos es frívolo e infantil, pero esto es Mundo Alocado y en algún momento iba a tener que hacerlo. Llamadlo fanservice si queréis y estará bien dicho porque mi cabecita llena de superhéroes, cacharreo y cultura pop trotona, no puede evitar pensarlo. Tengo Avengers: Endgame muy presente estos días no sólo porque se estrenara justo hace un año sino por todas las similitudes con la situación actual. Ya no es unicamente que un evento catastrófico haya sumido a toda la humanidad en el caos y la desesperación; es cómo habla de la pérdida, de la superación del trauma colectivo y cómo sobreponernos a ello.

La primera mitad del metraje bien podría ser una introducción al mundo que nos vamos a encontrar post Covid-19 pero parece ser que lo único que ha permeado en el imaginario popular es su (muy satisfactoria, pero vacía) segunda mitad, cargada de ruido, fanfarría y ajustes de cuentas de todo tipo. Porque del mensaje de la propia película (y practicamente de todo el MCU hasta la fecha), mejor ni hablar ahora mismo. Aquello de que sólo cuando dejemos nuestras diferencias de lado y estemos unidos podremos plantar cara a adversidades mas grandes que la vida... no parece estilarse mucho estos días.

Pienso mucho en ese mundo post Covid-19 (la nueva normalidad o como queráis llamarlo) y en sus consecuencias, a lo que vamos a tener que enfrentarnos y a lo que habremos perdido en el camino. Y eso que no se me va a ocurrir mencionar a los muertos en este blog de tres al cuarto, porque creo que es un tema que le viene muy grande y porque merecen el mínimo de respeto que todos los buitres y miserables que están sacando tajada de la desgracia no les conceden.

Lo que me viene comiendo la cabeza esta semana es el deterioro del tejido de la realidad en su vertiente mas local: cuanto va a quedar de mi cotidianeidad cuando pase esto. No es un pensamiento que me haya venido de golpe y porrazo justo ahora, digamos que empezó a germinar hace unas semanas cuando uno de mis locales favoritos anunció su cierre definitivo. Me sorprendió mucho el comunicado porque la mayoría de negocios, aunque la situación y el futuro se prevean terribles, proyectan cierta esperanza al futuro, a celebrar el reencuentro cuando llegue esa nueva normalidad. Pero este no era el caso y la noticia me sentó como un puñetazo en el estómago.

Pensar que no será ni el primer ni el último negocio local que va a echar el cierre me supera. Tengo bastante vinculación (incluso emocional) con muchas tiendas de mi ciudad y el goteo de cierres que viene ocurriendo desde la crisis del 2008 me entristece y cabrea mucho, me hace pensar en el tipo de sociedad de mierda que hemos creado que prefiere ahorrar una miseria a tener un comercio local sostenible, que de oportunidades de trabajo y alegría a las calles.

Mi barrio en concreto ya lleva bastantes años con la salud de sus tiendas y comercio muy tocada y todo parece indicar que esto va a ser el último clavo en el ataud. Cada vez que desaparece un local pienso que deja una "cicatriz" porque lo mas habitual es que tras el cierre nunca vuelva a abrir de nuevo y la estampa que deja, de oscuridad y abandono, es lo que va a permanecer a pie de calle por los siglos de los siglos. En estos últimos años han sido muy pocas las excepciones de locales que han vuelto a la vida y casi siempre ha sido peor el remedio que la enfermedad porque los únicos negocios que germinan son las casas de apuestas.

En todo esto pienso ahora que puedo dar esos paseos de un kilometro a la redonda del bunker, con mi hija de la mano, las gafas empañadas por la mascarilla y todos los bajos comerciales en un estado comatoso del que seguramente no salgan. Un mundo lleno de cicatrices.

26 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 16)

¿Es que nadie va a pensar en los niños?

Domingo 26 de abril. Mediodia. Cualquier calle de la geografía española.

Pues no, nadie va a pensar en los niños. Y mucho menos sus padres. Ni en los niños ni en nadie en particular porque si alguien tenía algún tipo de confianza en que 43 días de confinamiento nos ayudan a hermanarnos más con el resto de la sociedad y a ser responsables... ¡Ja!

Hoy comienza parte de la desescalada del confinamiento con una medida muy solicitada y que ha generado bastante polémica como es la de permitir que los niños puedan salir a pasear. La polémica se ha ramificado en dos frentes: los ataques al Gobierno (que no supo transmitir las medidas correctamente y, además, tuvo que rectificarlas sobre la marcha) y cierta oposición social entre grupos que consideran que conceder tal "privilegio" a los niños es (tachese lo que no proceda) improcedente, innecesario o injusto. Dichos motivos a su vez los podemos clasificar entre la precaución ante la pandemia/responsabilidad social y, directamente, la envidia cochina, en un debate que suena sospechosamente similar al que ya se dió al principio de confinamiento con aquello de dejar salir a los perretes para hacer sus necesidades.

Personalmente, las medidas, como finalmente han sido adoptadas (limitar las salidas con menores a hacer la compra no tenía ningún sentido), me parecen necesarias y de sentido común. Mi situación es privilegiada porque la Pequeña N (5 años) está comportándose de forma ejemplar y el Pequeño B (8 meses) demasiado preocupado está con los dientes que le están saliendo para plantearse nada más. Y sin embargo ambos necesitan salir por muchas cosas que me parecen obvias pero, sobre todo, porque no pueden entender ni racionalidar la incertidumbre del confinamiento como podemos hacerlo los adultos (evidentemente, quien necesita salir mas es N). Pero puede que mi juicio esté nublado por el mero hecho de ser padre porque he debatido bastante sobre ello durante esta semana con personas que no tienen hijos. Expuesta mi opinión sobre la necesidad me han preguntado mucho sobre lo que iba a hacer (sobre todo tras el anuncio inicial, el de sacarlos de casa unicamente para hacer la compra) y mi respuesta era que no lo sabía, que tenía que ver cómo estaba la situación para decidir.



Y aquí ha entrado en juego un concepto que me enloquece desde que nos confinamos: cómo percibo el mundo exterior desde la ventana del bunker y lo que veo a traves de internet, redes sociales, medios de comunicación, etc.

Si me atengo a lo que he visto en la red durante la mañana de hoy me hundo en la miseria. Mareas humanas de ciudadanos con su prole, familias enteras domingueando (¿pero no era un adulto x hasta 3 menores?), niños en parques corriendo, jugando, apelotonados unos sobre otros... distancias de seguridad en stand-by... ¡familias enteras en la playa!...

No salimos de esta hasta 2021. Confinados para la eternidad.

Son imágenes de vergüenza absoluta, de perder la esperanza en el género humano. No me gusta ponerme la etiqueta de padre porque me parece que las etiquetas generalizan colectivos a granel. Conozco padres estupendos y responsables y auténticos descerebrados y de hecho me hace bastante gracia que me pregunten algo "como padre" porque no se qué se esperarán que represente mas que a mí mismo y mis neuras. Dicha esta parrafada, como padre no puedo entender esas imágenes tal y como me llegan y consumo (habrá mil excepciones y casuísticas particulares que se me escapan). ¿En qué coño están pensando?

Así que querría contaros mi experiencia personal de hoy porque es bien distinta.

¡Preparados para salir!

En un principio no tenía pensado salir hoy con la Pequeña N porque intuía que el primer día iban a producirse escenas como las que he descrito mas arriba. Desgraciadamente creo que entra dentro de lo esperable y, de hecho, si me acojo a mi experiencia personal reciente no puedo olvidar cuando suspendieron las clases el pasado 11 de marzo y el parque situado enfrente del bunker se saturó de niños y abueletes.

Pero durante toda la mañana he visto un escenario muy propicio desde la ventana. Pocos adultos y niños y comportamientos responsables. Una grata sorpresa y un contraste radical con las imágenes y videos que me llegaban al movil. El panorama me ha parecido tan bueno que finalmente me decidí a salir y la cosa no ha ido nada mal. La Pequeña N y servidor nos hemos ataviado a la Mad Max y nos ha acompañado en nuestro pequeño paseo la Paranoia Absoluta para ayudarnos en todo momento a cumplir las Reglas del Coronavirus (tenemos que ir de la mano, no nos podemos tocar la cara, si vemos a un amigo hay que "abrazarle desde lejos", etc). También nos ha acompañado cierta sensación de que estaba haciendo algo mal lo que ha hecho que llevara a la pobre por la calle como si fuéramos a comprar droga. Creo que ha sido una especie de cargo de conciencia por todos esos padres protagonistas de las imágenes del jolgorio y la irresponsabilidad, por salir a la calle al igual que han hecho ellos aunque las circunstancias no fueran las mismas.

Ha sido un paseo muy corto (20 minutos) y extraño porque al ser domingo por la tarde (hemos salido a las estratégicas 16:00 para encontrarnos a cuanta menos gente mejor) el impacto de ver el barrio hibernado, con todas las tiendas cerradas y sin un alma por la calle, me ha parecido que era lo propio del día y de la hora no del contexto actual. Como misión de reconocimiento ha estado bien y ya veremos como resulta el resto de días que salgamos, que no tienen por qué ser necesariamente todos. Si es que podemos salir dentro de una semana porque visto lo visto...

25 abr. 2020

The White Stripes - Under Blackpool Lights (Winter Gardens, Blackpool, 2014)

Vale, ya puedo confirmar que he perdido totalmente la noción del tiempo. Acabo de caer ahora mismo (19:42) que es sábado y toca sesión de concierto en Mundo Alocado para el #yomequedoencasa. Como mas vale tarde que nunca (sobretodo en esta página) os dejo la selección de hoy para la que he tirado de otro de mis clásicos básicos: Under Blackpool Lights de The White Stripes. Señor conciertazo que se marcaron Jack y Meg, sin duda mi favorito de todos los que he visto suyos (y esto me parecen palabras mayores porque tienen algunos memorables). Puede que sea por ese arranque tan enérgico o porque tiene la versión mas memorable de Truth doesn't make a noise que he escuchado pero estuvieron impecables, conviertiendo temas que en los álbumes de estudio me parecían bastante sosetes en autentícos himnos cargados de energía y contundencia. Con esto seguro que desaparecen el acartonamiento y la pochez que tenemos encima con el confinamiento.

Apagad las luces del salón, subid el volumen de la tele y a electrizaros como está mandado:

20 abr. 2020

20 de Abril (Celtas Cortos y amigos. Versión 2020 Covid-19)

Quién me iba a decir a mí que iba a poner 20 de abril de Celtas Cortos en la página... Nada en contra de ellos que soy bastante fan (En estos días inciertos... forma parte de mi ADN musical y Skaparate nacional me sigue pareciendo un temazo que casi no ha perdido vigencia) pero con esa canción me pasa lo mismo que con Fiesta Pagana de Mägo de Oz: quemada por sobrexposición. Bajón absoluto de sólo tararearla. Intento esquivarla siempre que puedo porque encima me trae nostalgia de la mala, de darme cuenta de todo el tiempo que ha pasado desde entonces (¡hoy cumple 30 años!).

Pues nada, resulta que se han sacado de la manga un montaje-Frankenstein con la canción versionada por un puñado de amiguetes desde el confinamiento... y me ha parecido precioso, de soltar la lagrimita. Es un homenaje a sí mismos y a la canción pero, sobre todo, (y esto es lo que los diferencia de muchas cosas similares que estamos viendo estos días y que apestan a ego) a los verdaderos héroes de todo esto.

Este el tipo de cultura popular que toca el corazoncito de esta página.

#nonospodránparar


19 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 15)

Truth doesn't make a noise



Durante este domingo tarde me ha llegado por WhatsApp un calendario que desgranaba cómo iba a ser la desescalada del confinamiento en el futuro próximo. Las imágenes (precedidas del profético ►Reenviado, un detector de bulos natural) ofrecían un escenario bastante creíble, muy detallado y con unas explicaciones de lo más razonables. Lo que no ofrecían por ninguna parte eran el acceso a la fuente original o alguna manera de contrastar de dónde venían. Efectivamente, otro bulo más

Aunque la verdad es que me ha gustado mucho. 

Si esto fuera un juego de rol usuaría esa hoja de ruta para avanzar en la historia. Me la he guardado para hacer un CORONA-BINGO cuando vayan llegando las fechas y así ver cuanto acertó. Pandemia-ficción y profecias a la Nostradamus por la vía digital para estos días tan inciertos.

Ni es el primero ni será el último de los bulos que me lleguen por WhatsApp aplicación de la que me encantaría prescindir y que siento que me tiene secuestrado (vaya tontería, ¿verdad?, pero la maldición del grupo del colegio no se la deseo a nadie). Como conocéis de sobra es un iman de propagación de bulos gigantesco y desde que empezamos la cuarentena, al menos en mi caso, esto se ha multiplicado de una forma insorportable. Es terrible que te lleguen las mismas mierdas sin contrastar por todo tipo de grupos distintos pero lo peor de todo es el ruido que hacen. Practicamente da igual que se desmientan con la misma velocidad que llegan porque siempre impactan de alguna manera, sobre todo los que cuentan lo que el receptor quiere oir. Mi nivel de saturación en este confinamiento es tan demencial que no me creo absolutamente nada de lo que me llegue por allí y, si me apuráis, tampoco de lo que envío yo mismo.

Es una guerra donde el bulo siempre gana porque con sólo generar una pequeña duda ya consigue su objetivo (mi contestación-tipo favorita cuando cuestionas: "bueno, yo te lo envío por si acaso"). El tiempo y la energía que hay que emplear para desmontarlos es inversamente proporcional a la velocidad con la que llegan/golpean/se expanden; un combate absurdamente desigual que desgasta y mina la moral. Ojalá tuviera alguna pauta para poderlos evitar pero en estos días tan proclives a su expansión me está ayudando combatirlos como ya profetizaran Los Simpson.

18 abr. 2020

[石渡 太輔] Rock on 2Night GUILTY GEAR LIVE 2016 (Shinjuku Blaze, Tokyo, 2016)

Vamos a desentumecer un poco la semana con el concierto del sábado en Mundo Alocado que hoy, además, os traigo una rareza. O al menos a mí me lo parece así que espero que disfrutéis del menú de hoy: videojuegos, heavy metal y mucho guitarreo.



Soy ultrafan de la saga de videojuegos de lucha Guilty Gear y de su creador, Daisuke Ishiwatari. Este señor no sólo es el director creativo y diseñador del concepto, personajes e historia de los juegos sino que también está al mando de su impresionante apartado musical. Amante del heavy metal y el rock y virtuoso de la guitarra, ha compuesto todos los temas de una saga que está llena de guiños a grupos de los que es fan, como MetallicA, Iron Maiden, Gamma Ray, Judas Priest, Queen... casi nada. Si los juegos son brutales su banda sonora hace que sea mi saga de juegos de lucha favorita.

Los temas suelen ser instrumentales y estar asociados a cada personaje del juego pero con el paso de los años se ha sacando de la manga diversas colaboraciones con grupos japoneses (fundamentalmente con Lapis Lazuli) para que hagan versiones vocales de esos temas. La mayoría de esas versiones me encantan pero hasta hace poco pensaba que eran anecdóticas, que estaban recopiladas a modo de bonustrack para los fans del juego y poco mas. Un poco lo que hizo Sega en su día con B.B. Queens donde sacaron un recopilatorio mítico con versiones vocales de algunos temazos de sus clásicos.

Lo que no sabía es que también había montado conciertos en directo así que durante esta cuarentena me he puesto a recopilar material y ponerme al día. A partir de Guilty Gear Xrd la banda sonora de cada juego ha incorporado directamente temas vocales con Naoki Hashimoto (Outrage) como cantante y me llevé una grata sorpresa al descubrir que habían hecho un concierto, que es el que os dejo hoy. Me ha costado bastante encontrarlo con calidad decente y poderlo descargar de BiliBili (¿el Youtube japonés?) pero creo que es lo más productivo que he hecho en este confinamiento.

Me llaman muchísimas cosas la atención del concierto desde lo majete que parece Ishiwatari (el tipo demuestra que es un as de la guitarra) hasta las pintas de Hashimoto (lo menos rockstar que os podáis echar a la cara). De Ishiwatari sólo decir que tiene todo mi respeto y animación. Se ha marcado unas bandas sonoras memorables con temazos que tienen guiños constantes a sus amados referentes sin que sean canciones menores o una mera copia de lo que quiere homenajear. Y Hashimoto me parece un tipo entrañable que lo da absolutamente todo y llega como buenamente puede al final del concierto. Chocan, para bien, esas pintas de las que os hablaba con su actitud cuando se pone en materia. 

Sin mas preámbulos por mi parte, aquí tenéis el concierto (cuya ficha técnica os dejo aquí):


15 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 14)

A copy of a copy of a copy

Me encantaría deciros que la Semana de Pascua le ha sentado bien a Mundo Alocado pero es justo lo contrario. Personalmente, este pequeño puente de cuatro días sin trabajar me ha venido de perlas para desconectar del estrés laboral diario pero desde este lunes tengo la sensación constante de que no me acabo de despertar del todo. Una mezcla de hastío e irrealidad que me ha estallado en la cara.

Hoy es miércoles y he tenido que verificarlo varias veces a lo largo del día. Afortunadamente tengo un gif para todo. Estoy en este punto:


Hablaba el otro día de que sentía que estábamos en la mitad del camino en lo relativo al confinamiento. Una percepción inventada y que no se cuanto tiene de real. Tampoco se muy bien cuando ni por qué empecé a tomar este pasado puente como una tabla de salvamento en medio de esta riada, como si fuera una parada para repostar y afrontar el último tramo. El caso es que creo que ese pensamiento ha modificado mi propia rutina para mal, empezando por invocar miedos de esos que no te cogen de sorpresa porque sabes que están ocultos desde el principio. Pienso realmente que lo peor nos espera al salir del tunel y darme cuenta de que se atisba una luz al fondo me parece aterrador ahora mismo. Debe ser eso lo que ha activado esa mezcla de hastío e irrealidad que mencionaba antes y que ha logrado bloquearme. Aun así, la fortuna/desgracia de Schrödinger: (afortunadamente) quedan menos días pero (desgraciadamente) todavía quedan. O quizá, y en este tramo concreto, piense en esos términos de forma invertida.

Por descontado, y pese al miedo, tengo curiosidad por ver lo que queda de la realidad que conocía. Pero ahora mismo me conformo con sobrevivir a la semana y poder distinguir el día de mañana del de hoy.

10 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 13)

28 días después...


¡Felices primeros 28 días de confinamiento! Al menos los oficiales, que aquí en el bunker llevamos alguno mas. No se vosotros pero, aunque cada vez pesen más los días, a mí se me están pasado en un suspiro. Tengo una sensación rara en cuanto al paso del tiempo ahora mismo, de atisbar el final del túnel pero no sentir que estemos a medio camino sino que queda bastante más. Veremos lo que pasa, seguiremos aguantando y seguiremos reportándolo por aquí.

Al principio de todo esto me llamó un poco la atención que mucha gente de mi entorno estuviera… aburrida. Sin saber muy bien qué hacer en sus casas. Me sorprendío mas todavía que las quejas fueran practicamente a la semana del encierro... con lo que quedaba (y queda) por delante. Aquí seguramente tengamos otro tipo de problemas que les parecerán absurdos (con toda la razón del mundo) a otros, pero… ¿aburrirnos? Jamás. En condiciones normales el bunker siempre ha estado hiperabastecido de material cultural de todo tipo y estos días, con la cantidad de iniciativas alucinantes y solidarias que han salido durante el confinamiento, mucho más. Os parecerá una estupidez pero hay una cosa que me hace feliz: la mayor parte de la infraestructura cultural que me abastece se está portando de lujo. Artistas y creadores que admiro, editoriales, tiendas… todos poniendo su granito de arena en esta crisis.

Hoy quería hacer un pequeño acopio de enlaces y recomendaciones así que, tras el salto, una parte del material cultural con el que me estoy alimentando estos días.

8 abr. 2020

Mad World (Curtis y Diva Smith desde el confinamiento en L.A., 2020)

Un pequeño interludio musical en medio de esta Semana de Pascua tan rara que se nos ha quedado con el confinamiento.

Mundo Alocado debe su nombre a Mad World la mitiquísima canción de Tears for Fears. Mas concretamente a la maravillosa versión que hizo Gary Jules y que aparecía en Donnie Darko, una de mis obsesiones fílmicas y que siempre tengo a mano para crear agujeros de gusano y dejar contenido críptico por aquí y por allí. Esa versión me pone la piel de gallina, es una de esas canciones que tengo que dosificar porque, por muchos y muy personales motivos, tiene un impacto muy emocional en mí.

Me ha encantado que el propio Curt Smith, junto a su hija Diva, se versione en plan acústico desde su casa con un resultado que acerca su canción a esa versión que hiciera Gary Jules. Suena incluso a paradoja temporal lo que, además, le da un encanto especial.

La versión es preciosa y me ha encantado que padre e hija compartan este momento. De alguna manera, y siendo una canción muy triste y melancólica, me han transmitido una energía muy positiva.

Un poco de luz para sobrevivir a estos días tan oscuros.


6 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 12)

  • The Whitelist



Es curioso como los eventos del Mundo Real™ a veces impactan en la página y a veces no. Cualquier vivencia que tenga suele tener su réplica por aquí de una u otra manera, pero luego hay temas que son importantes para mí y ni tan siquiera menciono. Creo que es un error porque cuando echo la vista atrás me resulta extraño no haber hablado de tal o cual cosa (por ejemplo, desde que hemos empezado el año estoy bastante enganchado a Psycho Pass y debería dedicarle una entrada para recordarlo en el futuro, aunque no se me de muy bien hacer reseñas en general). Saco esto a colación porque hoy quiero hablar de Estrella Galicia, la cervecera y la cerveza. Y he caído en la cuenta de que no he hablado de cerveza en la página jamás de los jamases... cuando llevo varios años catando todo lo que cae en mis manos y registrándolo en Untappd, maravillosa aplicación que os recomiendo. El problema es que no soy muy buen sommelier de cerveza que digamos, me limito a clasificarlas en formato binario (me gusta/no me gusta) y las puntúo con estrellitas con bastante poco criterio. Aún así, aquí tenéis mi perfil, donde veréis que he catado unas cuantas. No esperéis reseñas (que no hago), ni fotos medianamente decentes pero sí alguna tontería que otra

Toda esta introducción para decir que de las cervezas industriales Estrella Galicia es mi favorita. Tuve la suerte de descubrirla hace muchos años en Santiago de Compostela y me voló la cabeza que la cerveza normal, de grifo, que tenían todos los bares fuera tan buena. Eran otros tiempos y la cultura de la cerveza artesanal no estaba tan asentada como ahora (de hecho no recuerdo ni un sólo bar en Madrid que la tuviera en grifo) pero sigo pensando que en su ámbito es la mejor. Y ojo, que no soy una persona que menosprecie una Mahou bien tirada o incluso (sí) una Cruzcampo. Creo que las cervezas tienen un contexto muy concreto y hay que saber apreciarlas en el momento y lugar adecuados. Llevaba mucho tiempo sin probar una Estrella Galicia (porque prefiero catar cualquier otra que no haya probado e ir engrosando la lista del Untappd) pero, las cosas del confinamiento, es la cerveza con la que me estoy dando homenajes en estos días. Vamos, que es una marca que me gusta mucho y que me despierta simpatías. ¡Y encima patrocina el mejor festival de música que se hace en nuestro pais!


https://twitter.com/ManuRodriguezCC/status/1243900350760960000?ref_src=twsrc%5Etfw


Por todo esto y mucho mas me resultó muy positiva la noticia de que Estrella Galicia no fuera a realizar un ERTE justo en este preciso momento. El actual escenario en materia laboral ya es bastante terrorífico pero no deja de sorprenderme como multinacionales podridísimas de pasta (y ni tan siquiera estoy hablando del monto internacional, sino de los beneficios que obtienen en nuestro país) aprovechan la mínima para tirar de los mecanismos que sean necesarios para no asumir, no ya pérdidas, sino mermas en sus beneficios. Estamos en un contexto dificilísimo en el que deben adoptarse medidas extremas para salvaguardar la continuidad de los negocios, pero (¡vaya casualidad!) precisamente determinados gigantes, que cuentan con el suficiente músculo económico como para recoger su medalla de supervivientes cuando escampe el temporal, han sido los primeros en saltar del barco. Por supuesto que estas mercantiles no viven del aire pero una cosa es el control de daños y otra no dignarse a afrontar ni el primer envite.

Por supuesto, no soy tan ingenuo.

Lo de Estrella Galicia puede ser publicidad encubierta. Una campaña de imagen preciosa en un momento durísimo. Y no creo que aferrarse a un ERTE sea el deseo oculto de cualquier mercantil parasitaria y carroñera, aunque las circunstancias y el momento legitimen moralmente a algunos actores mas que a otros. Pero quiero pensar que existen empresas con un mínimo de decencia y apuntarlas en una lista mental blanca, para recordar cómo se comportaron durante esta crisis y darles (continuar dándoles) mi apoyo como consumidor.

Teniendo en cuenta lo anterior...

  • The Blacklist



... veo conveniente también hacer justo lo contrario. Crear una lista negra en la que apuntar todas esas empresas que están aprovechando la coyuntura actual para sacar beneficio de esta crisis. Mas que para recordarlo, para no olvidarlo, que creo que son conceptos distintos. Como no estoy, ni ahora ni nunca, en condiciones de adoctrinar a nadie, os invito a hacer vuestras propias listas, a buscar a esos gigantes con falsos pies de barro de los que hablaba antes. Tenéis material de sobra estos días donde la miseria y el salvesé quien pueda campan a sus anchas. Por mi parte las apuntaré en el cuaderno que precede a estas líneas.


[CONTENIDO NO PATROCINADO POR ESTRELLA GALICIA -quiero decir, que me paguen cuando quieran, aquí estoy. Si voy a hablar bien de ellos gratis. Se acepta pago en especie.]

5 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 11)

The things you own end up owning you


Para el reporte de hoy me toca lloriquear un poco. Problemas del primer mundo y filosofía de baratillo. Si no queréis acompañar, la salida está en la esquina superior izquierda. 

Desorden, consumismo, acumulación de cosas, recuerdos, angustia y neuras diversas, en el marco de esta cuarentena, tras el salto.

4 abr. 2020

Nine Inch Nails live at Mad Cool Festival (Madrid, 2018)

Nuevo parón en los Días de borrasca [víspera de resplandores] para coger un poco de aire y ofreceros unos minutos musicales. Es muy posible que dedique los sábados a poner por aquí conciertos que me gustan porque me parece hasta necesario para romper la rutina semanal y marcar diferencia para adentrarnos en el fin de semana. Nunca fue mi intención colgar conciertos en la página porque a la que pestañee los retiran (¡señores abogados del copyright, tengan piedad!) pero estamos en días espaciales y que, eso, que #yomequedoencasa y esto es un planazo para el śabado tarde-noche.

Para hoy he escogido otro concierto de los que tengo en la recamara y que me pongo de vez en cuando porque me encantan, aunque en este caso puedo decir directamente que estoy obsesionado. Es la actuación de Nine Inch Nails en el Mad Cool de 2018, que fue retransmitida en streaming por RTVE y que suena en mi cabeza en bucle desde entonces. Por lo general cualquier concierto de NIN que he visto (cualquier cosa que hacen, en verdad) está cuidadísimo pero este en concreto podría ser mi favorito. Creo que es porque tiene uno de los arranques mas espectaculares que he visto y me voló la cabeza la forma en la que está grabado: parece ser que son las imágenes que el grupo retransmitía por los monitores del escenario. No se si está grabado con drones o si el amigo David Fincher se dejó caer por allí para orquestarlo todo pero el resultado es brutal.

Podéis encontrarlo en mil sitios pero esta es mi aportación. Atentos a la impresionante The day the world went away: es posible que no sea la canción más recomendable justo en el contexto actual... o todo lo contrario. Los pelos como escarpias. Disfrutadlo.


Y no os vayáis que aun hay mas. Trent y Atticus siempre han sido muy cariñosos con los fans y en esta situación tan terrible no podían fallar. En medio de esta pandemia han sacado dos discos para descargar gratuitamente, GHOST V: TOGETHER y GHOST VI: LOCUST (para escuchar en diferentes momentos del confinamiento... ahora veréis) acompañados de una carta preciosa, de esas que llenan de esperanza y que reproducimos aquí: 

*Click*

Friends-

Weird times indeed...

As the news seems to turn ever more grim by the hour, we’ve found ourselves vacillating wildly between feeling like there may be hope at times to utter despair – often changing minute to minute. Although each of us define ourselves as antisocial-types who prefer being on our own, this situation has really made us appreciate the power and need for CONNECTION.

Music – whether listening to it, thinking about it or creating it – has always been the thing that helped us get through anything – good or bad. With that in mind, we decided to burn the midnight oil and complete these new Ghosts records as a means of staying somewhat sane.

Ghosts V: Together is for when things seem like it might all be okay, and Ghosts VI: Locusts… well, you’ll figure it out.

It made us feel better to make these and it feels good to share them. Music has always had a way of making us feel a little less alone in the world… and hopefully it does for you, too. Remember, everyone is in this thing together and this too shall pass.

We look forward to seeing you again soon.

Be smart and safe and take care of each other.

With love,
Trent & Atticus

2 abr. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 10)

Kill your idols (pt. 1)

Vaya, vaya... resulta que los héroes de nuestra sociedad no eran los futbolistas, ni las celebrities, ni los famosetes de tres al cuarto, youtubers o influencers diversos. ¿Quién lo iba a decir? Cosas que pasan en las pandemias, darnos cuenta como sociedad de quienes son realmente imprescindibles y salirles a aplaudir todos los días a las 20:00. De todo lo que nos pase en esta crisis espero que no olvidemos esto porque, literalmente, nos va la vida en ello. 

Pero hoy yo venía a hablar de influencers. Terreno pantanoso para aquí el menda porque, bueno, os resumo mi relación con el mundo del postureo de esta manera:

El abuelo Simpson sería yo, astuto lector. La nube, Dulceida que hoy le toca.

No es que el mundillo de los influencers me pueda gustar mas o menos es que, directamente, no me veo con derecho a opinar porque no son un producto destinado a mí. Soy un señor mayor (38 años en estos momentos) contemplando a personas con unas inquietudes y modos de vida que me parecen de otro planeta pero, eh, que no me tienen que parecer ni bien ni mal. Cada uno que elija a sus ídolos que yo ya tengo a los míos. Y creo firmemente en que generalizar siempre es malo y que hay de todo pastando (posando) por Instagram, pero pienso igualmente que este grupo de elegidos/deidades de la era del postureo tienen una responsabilidad de la que no son conscientes y que en escenarios apocalípticos, como en el que nos toca bailar ahora, quedan retratados como lo que son, sin filtros de unicornio que valgan. Vamos, que muchos de ellos son unos putos irresponsables que no tienen dos dedos de frente. Y eso los convierte en peligrosísimos.

Resulta que todo viene porque en esta casa seguimos con devoción a Mercrominah, excelente artista  y estelar instagramer. Habitualmente suele dar mucha cera a ese grupúsculo de energúmenos en su cuenta en lo que podemos calificar como una labor social (poca broma). Y desde que hemos empezado el confinamiento parece que le ha tocado hacer horas extra: que si una que se ha comprado un perro justo ahora para sacarlo a pasear (¡!), otra que si haciendo unboxings todo el día de pijadas que pide por Amazon (como si el mundo no estuviera ardiendo fuera), la que volvió a ser enfermera y a los dos días se contagió de Coronavirus... y a cobrar cheques del ¡Hola! con la exclusiva (esta da para un post entero).

Estos días estoy viendo de todo eso y mucho más, pero me quedo con el caso de Dulceida. Resulta que, tras la declaración del estado de alarma, el Ministerio de Sanidad contactó con la influencer por excelencia de nuestro pais para que enviará mensajes a sus seguidores relativos al confinamiento y a la necesidad de quedarse en casa. Bien, Sanidad, bien, y lo digo sin acritud. No van a contactar con Mundo Alocado para que se conciencien los cuatro sospechosos habituales que se dejan caer por aquí. La capacidad de alcance que tiene una Dulceida de la vida es poderosísima y contactar con ella es una manera excelente de hacer llegar un mensaje complicado a un target concreto. Pero, ay, la inconsciencia: al día siguiente (y al otro... no lo se porque lo haya estado mirando compulsivamente -bueno, sí-) la muchacha presumía en sus stories de fiestas en su casa a las que había invitado a amistades del barrio. Pasen y vean. Y den unos likes y suban las visitas de esta mamarracha. Quien sabe si el nuevo orden social que viene pondrá en su sitio a esta tropa y esto es su canto del cisne:


31 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 9)

Desconecta


La semana pasada me senté a escribir todos los días pero no terminé publicando nada relativo a los Días de borrasca [víspera de resplandores] en la página. Los motivos son diversos pero van desde que el contenido me parecía una frivolidad hasta que había terminado entrando en temas políticos, que es algo que me prometí no abordar hasta que acabara esta crisis. En todo lo que escribí sobrevuela la intoxicación informativa a la que me vengo exponiendo desde que empezó el confinamiento y que de alguna manera ha provocado que me censure. Leo y consulto de forma compulsiva todo lo que tengo a mi alcance y la saturación ha terminado pasando factura. La situación general en la que estamos me parece bastante terrible pero en nada me ayuda bloquearme y no asomar por aquí. Creo que la clave está en esa imagen de Pictoline (página que me encanta, con esas infografías tan chulas que hacen): tengo que crear un lugar seguro en mi cabeza, una Fortaleza de la Soledad, donde pueda refugiarme unos momentos al día, libre de COVID-19, pandemias y preocupaciones.

Quiero seguir escribiendo porque lo necesito. Todo ese contenido que he desechado me ha generado una frustración absurda porque, aunque no tengo ninguna obligación con la página, siento que me falta algo por no haberlo publicado. Tampoco tengo una idea clara de lo que quiero lograr ahora mismo con estos reportes desde el confinamiento pero sí tengo claro que querré leerlos en el futuro. A lo que no termino de encontrarle sentido es a la estructura que estoy manejando: quiero desconectar del Mundo Real™ viniendo aquí a contaros mis vivencias diarias en el Mundo Real™. Pero así es. Y así lo contaré hasta que pierda definitivamente el contacto con la realidad (escenario en el que veo muchas ventajas).

28 mar. 2020

The Masterplan (Oasis - Live at Knebworth Park 10.08.1996)

Hoy es mi cumpleaños así que me permito romper la cuarentena de nuevo para darme un homenaje. En el verano de 1996 Oasis dió un concierto absolutamente memorable en Knebworth Park. Estaban en la cima del mundo y muchos coinciden en señalar este momento como el punto más álgido de sus carreras. Personalmente no pienso que a partir de aquí no hicieran nada memorable pero sí coincido con que es la cima de la montaña: nunca llegaron a superar esto.

Al concierto le tengo un cariño especial, lo he escuchado tantas veces que forma parte de mi ADN y lo tengo asociado a una etapa muy concreta de mi vida. Me cogió veraneando en una urbanización en la que tenía muy pocos amigos y a los que llevaba esperando que vinieran casi un mes. Sin teléfono, sin internet, sin saber nada de ellos o cuando iban a venir... la prehistoria de la civilización. Todo un drama para un preadolescente Sr. Forfy que se pegó el mes de junio esperando, con todo el tiempo del mundo por delante y sin nada que hacer. El caso es que, aunque ahora me lo tome un poco a risa, siempre tengo muy presente ese verano porque creo que aprendí algo. Lo que al principio parecía una espera interminable se hizo muy llevadera en cuanto dejé de lamentarme por la situación (que costó bastante), me puse una rutina y empecé a dedicar tiempo a las cosas que me gustaban. Llego agosto, llegaron mis amigos y todo mejoró, pero me sorprendió mucho la sensación de echar de menos ese tiempo que estuve a mi aire. Es un poco extraño porque han pasado 24 años desde aquello pero, de alguna manera, me recuerda a la situación actual de confinamiento en la que estamos.

En medio de toda esa angustia existencial los 40 Principales emitieron el concierto de Oasis por la radio. Simplemente me voló la cabeza, pude grabarlo y debe ser la cinta que mas he quemado de la historia. Hasta ese momento no había escuchado a Oasis en directo y me llevé una impresión muy equivocada de ellos porque estuvieron impresionantes (cuando suelen ser bastante normalitos). Todo me pareció impecable pero las canciones que no conocía (en España, al menos que yo sepa, sólo se había comercializado el (What's the Story) Morning Glory?) se me quedaron marcadas a fuego. No me podía creer que el grupo tuviera esos temazos, sobre todo la mitiquísima joya de la corona: The Masterplan. Muy posiblemente mi canción favorita del grupo y que justo hoy quiero dejar por aquí:

27 mar. 2020

Kasabian - Acoustic Session at Mode (London, 2014)

Sabía yo que en algún momento iba a descarrilar con los Días de borrasca [víspera de resplandores]. Ahora mismo se agolpan en borradores unos cuantos post que no van a salir en el día que debían y que no se si tiene mucho sentido que terminen viendo la luz. Vamos, que me he zancadilleado a mí mismo, algo que tenía que haber previsto porque no estoy acostumbrado a hacer actualizaciones diarias en el blog (tampoco había previsto una PANDEMIA, vamos a ver...). 

La verdad es que pienso que ese pequeño colapso ha sido para bien: es señal de que los días se me están pasando en un suspiro y cuando me pongo al teclado a hacer el reporte diario estoy agotado. Tengo muchas sensaciones cambiantes estos días pero el aburrimiento o la sensación de estar perdiendo el tiempo no están entre ellas. De hecho estoy empezando a hacer acopio de material para la página pero no para este confinamiento, sino al reves, para cuando nos desconfinemos y veamos cuanto podemos recuperar de nuestras vidas. Con esto no quiero dar a entender que piense que estemos cerca del final (porque es justo al reves) pero sí creo que ha llegado el momento de intercalar el contenido que normalmente tendría Mundo Alocado con las entradas del Cuaderno de Bitácora del Apocalipsis.

Así que, damas y caballeros, en pleno llamamiento al #yomequedoencasa y puesto que vivimos tiempos oscuros, os ofrezco uno de mis artefactos para levantar el ánimo: Kasabian en un acústico memorable para Absolute Radio. Es uno de mis conciertos favoritos de todos los tiempos y ellos están soberbios (muy fan de Tom Meighan rugiendo como un dinosaurio, ya lo veréis). Además, como el formato es íntimo y recogidito, es ideal para poner en el salón que es lo que pega ahora mismo.

Es el primer concierto que dejo en la página y no lo he subido al canal de TV porque creo que lo terminarían borrando mas pronto que tarde. Veréis que la resolución no es muy allá pero al menos se escucha decentemente. Disfrutadlo:

22 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 8)

Insectos prisioneros en ámbar

https://www.deviantart.com/axcy

Los Tralfamadorianos son seres cuatridimensionales y, por ello, tienen la capacidad de experimentar la realidad conociendo su pasado, presente y futuro a la vez. Son fatalistas porque saben exactamente como y cuando se destruirá el Universo pero lo aceptan placidamente porque tampoco es que puedan hacer nada por evitarlo. Cuando los descubrí en Matadero Cinco de Kurt Vonnegut maldije mis limitaciones de terricola y mi percepción tridimensional del espacio y el tiempo. Compartía con ellos practicamente el mismo fatalismo existencial pero con cero certezas... ¡no era justo!, así que empecé a juguetear con la idea de proyectarme hacia el futuro ante eventos difíciles. Lo que comenzó siendo una mera huida hacia delante, en busca de un lugar libre de lo que fuera que me preocupara, ha terminado convirtiéndose en una herramienta muy útil. No se trata de eludir responsabilidades o asumir que "todo pasará", sin más (aunque "todo pasará", en cualquier caso) sino de trazar una estrategia mental que me permita llegar a ese lugar libre de preocupaciones que está esperando en el futuro. Otra forma de racionalizar el "nunca llueve eternamente" de El Cuervo (vengo de los '90, esta es mi educación cultural).

Ejemplo: en Marzo-2019 empecé unos estudios que finalizaron sobre Enero-2020. Durante gran parte del trayecto, cuando la cabeza no me daba para más y los ánimos flaqueaban, me proyectaba a Marzo-2020. "No te preocupes, sigue haciendo las cosas como hasta ahora y en Marzo-2020 todo esto será un problema del Sr. Forfy del pasado".  Y vaya que sí. Marzo-2020 y, sorpresa: me parece hasta obsceno todo lo que me ha estado preocupando algo que ahora me parece tan pequeño. Tan manejable. Eso y tantas otras cosas que hace tan sólo una semana representaban mis preocupaciones diarias y que ahora ocupan un segundo plano.

Chorradas y ensoñaciones aparte, proyectarme me suele ayudar a tomar conciencia de los problemas y observarlos como algo mas manejable de lo que me parece en el momento que surgen. Esta semana pasada ha sido bastante mas dura de lo que esperaba y ahora mismo estoy bastante convencido de que la que viene será peor. Sin embargo, me veo proyectado a un escenario en el que todo habrá pasado. No se como llegaré allí ni (lo que mas me preocupa en estos momentos) cuando. Pero tenemos muchas herramientas para hacernos a la idea y estoy aferrado, con fervor religioso, a la Modelización Epidemiológica del COVID-19 que está elaborando el Grupo de investigación de matemáticas "Modelling Uncertainty Quantification" del IMM de la Universidad Politécnica de Valencia. Quizá para el tralfamadoriano medio no constituya un artefacto de interés, pues ya sabe cuanto de cierto tiene, pero para nosotros, humanos de a pie, es otro cantar. Por lo pronto el pasado parece ir dándole la razón. Veremos cuanto tiene de cierto el futuro que predice.



Los terrestres son grandes narradores; siempre están explicando por qué determinado acontecimiento ha sido estructurado de tal forma, o cómo puede alcanzarse o evitarse. Yo soy tralfamadoriano, y veo el tiempo en su totalidad de la misma forma que usted puede ver un paisaje de las Montañas Rocosas. Todo el tiempo es todo el tiempo. Nada cambia ni necesita advertencia o explicación. Simplemente es. Tome los momentos como lo que son, momentos, y pronto se dará cuenta de que todos somos, como he dicho anteriormente, insectos prisioneros en ámbar.

Matadero Cinco (Kurt Vonnegut) 

18 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 7)

Happy Hunger Games! And may the odds be ever in your favor.

https://twitter.com/ibonpereztv/status/1239469006626738176


Soy uno de esos afortunados que pueden teletrabajar desde casa estos días. La estampa de personas agolpadas este pasado lunes en la estación de Atocha, por la que forzosamente tengo que pasar a diario, me acojonó totalmente. Conozco la Experiencia-Atocha en escenarios menos apocalípticos: avería/incidencia en algún tren y venga a agolparse la gente en la vía, con el agravante de que rara vez te informan por megafonía de lo que pasa y ni tan siquiera puedes hacerte una idea de cuando pasará el siguiente tren. Siempre me ha parecido una falta de respecto increible pero que el primer día laboral después de decretarse el estado de alarma ocurra esto... sin comentarios.

Veo las imágenes y el nivel de paranoia y miedo me atraviesa a través de la pantalla. Miedo a contagiarte, a contagiar a otros, a seguir expandiendo esta pandemia...y, sobrevolándolo todo, el miedo sepulcral a que te despidan. Capitalismo en su vertiente criminal: ir a trabajar, literalmente, te quita la vida.

Pienso todos los días en esas imágenes cuando enciendo el equipo del trabajo para empezar la jornada en el calor del bunker. Pienso en eso y en lo afortunado que soy, por eso y por muchas cosas mas, y es una pena que aun así mi experiencia teletrabajando esté siendo un cúmulo de sinsabores. No es culpa del Coronavirus, vamos a ver, porque (voy a censurarme un poco, por si hay niños) no es que me motivara especialmente mi trabajo antes del confinamiento forzoso. Pero se me está haciendo muy cuesta arriba por una combinación de desinterés (¿quién tiene la cabeza ahora para chorradas que no sean la SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE?), desimplicación (que ya lo traia yo en la mochila), nervio, tensión acumulada, torrenciales inmanejables de trabajo, niños correteando pre-romperse la crisma en cualquier momento y alguna que otra cosa mas que me guardo.

Hoy, de todas formas, me he autodiagnosticado y he descubierto qué es lo que mas me molesta de esta situación. Llevo unos cuantos años haciendo un ejercicio de desconexión brutal en cuanto termino la jornada laboral para no traerme a casa a los dos parásitos que me acompañan en la misma: la ansiedad y el estrés. Tengo un viaje de vuelta al bunker de algo más de una hora en transporte público en el que termino la desintoxicación (con fuertes combinaciones de música, lectura y series). Hay días que vengo más contaminado que otros pero, por lo general, he depurado el sistema de una forma satisfactoria. Es la primera (y segunda) regla de mi Club de la Lucha particular: no se habla de trabajo en el tiempo libre.

Me está resultando muy chocante fichar el fin de jornada y... estar ya dentro del bunker. Con todo el estrés flotando en el ambiente, con toda la ansiedad. Es cuestión de días (por la cuenta que me trae) que vaya perfeccionando algún mecanismo mental para protegerme, a fin de cuentas el bunker siempre se configuró para aislarme del Mundo Real™. Por eso me jode tanto que el Mundo Real™ haya encontrado una forma de entrar.


Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 6)

Hace 10 días en Italia...



No me estoy aburriendo en esta cuarentena, no. Como decía ayer, el tiempo ha empezado a comportarse de forma muy extraña. Pese a que el día de hoy se me ha pasado en un pestañeo el horizonte indefinido de sucesos hace que mi sensación general sea de estancamiento, de pensar que solo llevo 7 días confinado cuando quizá debería pensar en lo rápido que han pasado (que no me creo que lleve toda una semana entera encerrado en casa, vaya).

Hoy quería explayarme por aquí con los sinsabores del teletrabajo pero resulta que en mi agenda mental de mil y una actividades para sobrevivir a estos días no me ha quedado hueco para dedicarle mas tiempo a la página. Mi intención es priorizar las actualizaciones de la página de actividades infantiles, que ahí si que no quiero fallar ni un día, pero haré lo posible por asomarme también a hacer los reportes. Por lo pronto ahora mismo os querría proponer un viaje a la Italia de hace unos 10 días. No se donde consultais la información (en lo relativo a datos yo me he enganchado a Worldometer) pero todo parece indicar que nuestro escenario se sitúa entre 7 y 10 días por detrás de los italianos (si miráis las gráficas y la evolución numérica de infectados, la tendencia es practicamente la misma). Por eso mismo me ha resultado muy interesante este video en el que unos cuantos italianos cacharrean con el tejido espacio-temporal y envían mensajes de advertencia a sus yo del pasado:


17 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 5)

Public Service Anouncement



¡Mundo Alocado muta a SERVICIO DE INTERÉS PÚBLICO! Visto que vamos a estar confinados durante una temporada veo claro el futuro de esta página: resistir hasta el final y sin perder aliento. Un poco llegar a la excelencia de Escorpión y Bateria. Además, tengo que aprovechar que estoy bastante inspirado y se me han ocurrido algunas cosas que espero que os resulten de interés porque dejarme caer por aquí se está convirtiendo en una rutina necesaria para ponerme en cuarentena del terrorífico Mundo Real™. Esperad, por tanto, cacharreo practicamente diario por aquí.

Basicamente quiero alimentar la página con un par de cosas. Por una parte, he creado una página estática donde todos los días voy a poner ideas, enlaces y actividades para hacer con los pequeños de la casa y que podéis consultar aquí: [EDICIÓN ESPECIAL] Cuarentena Provechosa: ¿Es que nadie va a pensar en los niños?. Me gusta mucho hacer recopilatorios de enlaces (os invito a ojear mis especiales de Halloween) pero en esta ocasión no quiero soltar todo de golpe y porrazo porque creo que es mejor que sea algo gradual. Que cada día que entres te encuentres alguna cosa nueva para hacer con los peques, como si fuera una especie de calendario de adviento. Esta página no es que tenga una visibilidad que sea muy allá (estamos años luz en la escala Dulceida-Pombo) pero si le resulta de utilidad a alguien, me doy por satisfecho. Por no hablar de que todo lo que estoy poniendo lo estoy probando en mis carnes por pura necesidad, así que tiene el Mundo-Alocado-Seal-of-Quality (lo que quiera que sea eso).

Y por otra parte, quiero seguir con estos reportes diarios a lo cuaderno de bitácora (que en teoría era el uso inicial de esto tan obsoleto de los blogs). Tengo dudas sobre si la página sobrevivirá esta temporada tan sólo con estos Días de borrasca o si debería intercalar otro contenido, pero lo iré viendo sobre la marcha. El tiempo se está comportando de forma muy extraña desde que empezó la cuarentena: los días se me están pasando en un suspiro pero a su vez me parece que todo está ralentizado por la incertidumbre de no saber cuando (y como) acabará esto. Hoy he salido del bunker porque no podía pasar un día más sin tirar la basura y me ha parecido irreal. A pie de calle y con el silencio sepulcral que reina (bien) se podía escuchar un pitido intermitente en la lejanía que me ha recordado al protocolo de emergencia cuando aparecía un Ángel en Neon Genesis Evangelion. Vete a saber si era un tarado con su movil o sonaba solamente en mi cabeza. Antes de volver el enclaustramiento he ido a un DIA muy cercano para, mas que comprar, evaluar las  posibilidades que voy a tener de comprar en unos días. Lo esperaba medio arrasado y saturado de gente pero me ha tranquilizado mucho que no fuera así, aunque posiblemente todo haya sido un sueño porque nada mas entrar he escuchado a una persona hablando por teléfono diciendo algo así como que "no, aquí tampoco tienen papel higiénico". No sabía si contarlo en la página, no ya porque parezca un invent, sino porque he pensado que eso confirmaría que vivo en un meme o en una simulación.

Sea como fuere y mientras lo que viene siendo la fiebre de cabina me de tregua, estaré al pie del cañon. Pican. Dan luz. Pican pican. Dan luz...

15 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 4)

Una modesta proposición

Domingo por la tarde y tengo un pequeño momento de calma que espero que no sea de esos que preceden a la tormenta. El parque que da al ala este del bunker está completamente vacío y en la calle reina un silencio sepulcral, lo que contrasta un poco con esta misma mañana cuando algunos listillos se han saltado la cuarentena salerosamente y han sido increpados a voces. Supongo que es ese mismo tipo de gente que nunca limpia la mierda del perro, que pasa de reciclar o que tira las toallitas al W.C. porque están por encima del bien y del mal en el escalafón social (pero esperaté que haya que atenderlos en el hospital, que se reintegran enseguida). Son unos pocos casos aislados pero en escenarios como en el que estamos son muy escandalosos, y a mí al menos me minan la moral. 

Estoy agotado mentalmente por toda la incertidumbre de esta situación pero a su vez estoy inspiradísimo por la cantidad de buenas iniciativas que están surgiendo y la gente maravillosa que me rodea. Seguramente haya mucho cacharreo en Mundo Alocado durante la semana que viene pero, por lo pronto, quiero cerrar esta con la maravillosa reflexión de Miguel Brieva, auténtico titán que admiramos muchísimo en esta casa y todo un ejemplo de cordura en medio de la vorágine: