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25 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 20)

El aplauso sanitario

https://twitter.com/PerterPunk/status/1248972113014333452
De Luis Quiles, artista muy respetado en Mundo Alocado.

Si hiciera un listado de lo peor y lo mejor que he vivido en esta pandemia (que-tanto-queremos-quitarnos-de-encima-pero-que-todavía-no-se-ha-ido) las dudas sobre lo que incluir serían muchas pero el aplauso sanitario tendría un lugar claro. Simplemente es lo mejor y mas bonito que ha pasado en todos estos días. Surgío en un momento durísimo a todos los niveles y su estruendo a las 20:00 en esos primeros días de impotencia y dolor sirvió para canalizar mucha rabia contenida y transformarla en esperanza, mientras ponía en la primera línea de la sociedad a los verdaderos héroes de toda esta pesadilla. Personalmente, nunca había sentido un clamor colectivo tan unánime hacia nada.

Las 20:00 se convirtieron en un cita ineludible en el bunker y animamos a la pequeña N a que se dejara las manos aplaudiendo mientras gritaba "¡vivan los médicos!", que no se trata sólo del gesto sino de compartir y comprender a lo que va asociado. En su punto álgido toda esta performance colectiva ha dejado momentos muy simpáticos como los DJs de balcón poniendo música a todo trapo tras los aplausos o esos hermanamientos entre vecinos que han descubierto su presencia mutua al verse las caras todos los días. Y digo simpáticos porque aunque me haya resultado especialmente cansino que el "Resistiré" del Duo Dinámico me taladrara los oídos un día sí y otro también, al menos no veía la malicia y la hipocresía que posterior, e inevitablemente, han ido surgiendo entre bambalinas.

Como todo buen movimiento con tirón y aceptación social, el aplauso sanitario ha intentado estar politizado desde el primer momento. Es una lacra que tenemos en este pais con practicamente cualquier cosa y con esto no iba a ser menos. Sus intentos de secuestro han sido diversos (el primero de todos los que recuerdo fue una especie de contraprogramación promovida por ya saben ustedes quienes donde se instaba a hacer sonar el himno nacional) pero nadie ha sido capaz de desplazarlo de su intocable franja horaria y diversas protestas, caceroladas y eventos publicitarios diversos (como cantarle el cumpleaños a Amancio Ortega, un Humans of Late Capitalism fino, fino) han tenido que encontrar acomodo a regañadientes a las 21:00.

En cualquier caso, el aplauso sanitario ya ha vivido sus días de gloria y ahora afronta sus últimos estertores. En mi barrio poco a poco se va apagando y la verdad es que tengo mucha curiosidad por ver cuando lo hará del todo. Creo que sigue siendo un gesto necesario pero cargado de un significado que se pierde  por mero desgaste y por colisionar de bruces contra la realidad: de nada sirve el gesto si no aprendemos la moraleja de la historia. Puede que no lo despidamos con la grandeza que se merece pero, aunque muera por olvido, espero que dentro de unos meses, años o decadas no tengamos que repetirlo, porque entonces no habrá valido para nada.
 

24 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 19)

A (Phase 0) Brave New World

¿Máscara? CHECK. ¿Guantes? CHECK. ¿Distancia social? CHECK


Nueva normalidad...  suena espantoso, ¿verdad? Pero tampoco voy a ponerme muy exquisito porque no traigo ningún término distinto para proponeros, así que con nueva normalidad que nos quedaremos en esta página.

Si el problema al final no es el término en sí. Es como nos va a golpear en el estómago.

A principios de mayo probe un pequeño pedacito de eso en mis carnes. Tuve el primer vistazo al mundo que nos espera después de todos esos paseos vacíos y apurados, de kilometro a la redonda al barrio y sin destino ni propósito concretos. Siempre apurado, con las gafas empañadas por culpa de las mascarillas (ya he probado todos los trucos habidos y por haber, gracias) y con una niña de 5 años, a la que no le ofrece realmente nada el exterior, tirandome del brazo para volver al bunker porque lo que quiere es volver a socializar con su clase, colegio y amigos.

Por primera vez en semanas tenía un paseo al aire libre con objetivo: mi primera cita previa en la tienda de cómics. Una experiencia recubierta de extrañeza pero que no me pareció irreal sino un adelanto de como se van a desarrollar los acontecimientos a partir de ahora, un teaser de lo que viene.

La tienda de cómics es, muy posiblemente, lo mas cerca que estoy de profesar una religión. Para mí no es tan sólo un espacio físico donde comprar cosas (porque puedes tirar de Amazon y tan agusto, ¿no?) sino que pasa por ser un lugar de peregrinación, casi un santuario. Me gusta tanto ir a comprar como todo el cacharreo asociado: disfruto preparando la lista de la compra, descubriendo in situ las cosas que se me han pasado por alto, encontrándome a gente que conozco y, sobre todo, hablando con el tendero. En las circunstancias normales previas a la pandemia era uno de mis momentos preferidos de la semana, un bloque de tiempo dedicado exclusivamente a mí que disfruto como un enano desde que salgo por la puerta del bunker hasta que vuelvo.

Como había hecho los deberes, solicitando mi cita y leyendo las instrucciones, el escenario que me encontré tampoco me cogió de sorpresa. Tuve la tienda a mi completa disposición y para mí sólo durante media hora, no podía tocar absolutamente nada y tenía que tomar las medidas de higiene a las que nos estamos habituando (mascarilla, gel hidroalcohólico). Me alegré mucho de hablar de nuevo con el tendero y forcé (es un decir) bastante la compra porque realmente el tema de las novedades había quedado en stand-by y la tienda estaba exactamente igual que el último día que fuí (11 de marzo, cuando cerraron los colegios) pero quería hacer una compra considerable para celebrar el reencuentro.

Fue en el camino de vuelta cuando me entró el bajón. Por una parte pensaba en el privilegio de toda la situación: el poder comprobar de primera mano que la tienda no cierra, el ser uno de los habituales que va a intentar seguir al pie del cañon mientras se recupera así como comprobar en directo que la vida sigue, que poco a poco las aguas volverán a su cauce. Por otra parte me entristecía todo lo marciano, la absurdez de que me de rabia no poder toquetear todos los cómics de la estantería para llevarme el que esté mejor o el no haber podido encontrarme a ningún habitual para darle palique. Estupideces que daban forma a la esperiencia completa y que quien sabe cuando recuperaré (si es que son recuperables).

Mañana arranca la Fase 1 en Madrid y va a ser una etapa de reencuentros de todo tipo, sobre todo familiares. Personalmente, no se todo esto me genera ahora mismo mas ansiedad o miedo, pero estoy deseando afrontarlo de una vez por todas.

23 may. 2020

A Perfect Circle LIve: Featuring Stone and Echo (Red Rocks Amphitheatre, Morrison, Colorado, 2013)

¡No se desconfinen (todavía) que aún hay más! He vuelto a tener un pequeño bloqueo (medio mes de nada) que lo único que me indica es que todo esto de los diarios de la cuarentena toca a su fin. Hay cosas que fluyen de forma natural y parece ser que ya no tengo esa necesidad que tenía al principio de pasarme por aquí a escribir unas líneas para ir sobrellevando los días. No se si esto es bueno, malo o regular pero empieza la desescalada en Mundo Alocado: voy a dar salida a unos cuantos borradores durante la semana que viene, haré un poco de reflexión del estado de las cosas (SPOILER: el Estado/Fase de Crispación actual me tiene completamente superado) y ya veremos lo que depara el futuro a la página.

Por lo pronto os invito a otro #yomequedoencasa con el que muy posiblemente sea el último concierto que ponga. Para el colofón he seleccionado uno de A Perfect Circle, grupo importantísimo para mí y que, no se muy bien por qué, suele acompañarme en etapas de cierre o transición. Tengo que dosificarlos porque siempre me ponen un tanto melancólico pero ahora mismo me vienen de perlas porque es justo como estoy animicamente. Featuring Stone and Echo es un conciertazo monumental, para disfrutar a altas horas de la madrugada, repanchingados en el sofá y con algo para beber que le haga justicia (por ejemplo). Me ha funcionado mil veces como una nana cargada de calma y tranquilidad, sobretodo con esas covers que se marcan de Imagine y When the Levee Breaks que curan directamente el alma. 

Espero que os sirva tanto como a mi para desconectar unos momentos.

3 may. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 18)

Haz lo que digo, no lo que hago.

Fiestas del 2 de mayo de 2020. Malasaña desconfinada.
Al final no eran sólo los de los perros o los que tienen niños: ¡el conjunto de la puta sociedad es egoista e irresponsable!

¡¿Sorpresa!?

Inicio de la Fase 0 de la desescalada del confinamiento y tengo que decir que es la primera vez en todo este tiempo que la realidad que me llega a través de WhatsApp y redes sociales coincide con lo que veo en las inmediaciones del bunker. Si esta mañana desayunaba con las vergonzosas imágenes de las jaranas de Malasaña y Lavapies de ayer, para rematar el día he salido a tirar la basura sobre las 21:00 y he alucinado. Bicis, niños, abuelos, familias enteras de paseo, grupetes de chavales... y una escasez de mascarillas, guantes o distancias de seguiridad (sí, mi nivel de paranoia me permite hacer escáneres situacionales en el acto) de plantearte si ha terminado ya la pesadilla y, encima, eres idiota y no te has enterado.

Como os he ido contando en algunos reportes el bunker desde el que emito está situado frente a un parque bastante apañado, uno de esos sitios ideales para hacer triquiñuelas con las prohibiciones, pero, hasta ahora, mi impresión era que en el barrio se estaban haciendo las cosas mas o menos bien. Es cierto que en los primeros días había bastante listillo quedando con los amiguetes para sacar al perro pero nada que no arreglara la conjunción implacable de la Gestapo del balcón y la Policia. Quitando un par de altercados razonables, la verdad es que en muchos momentos del confinamiento me ha relajado mirar por la ventana y ver actitudes responsables. Me ha hecho pensar mucho en como una minoría irresponsable te rompe el esquema de las cosas y distorsiona tus impresiones (y tu ánimo). Y sigo pensando que hay una mayoría de personas que se están tomando las instrucciones con la seriedad que requiere la situación pero con la estampa que me he encontrado a pie de calle se me ha caído el alma a los pies.

2 may. 2020

Noel Gallagher - Live BBC Radio 2 In Concert (BBC Radio Theatre, London, 2015)

En Mundo Alocado somos animales de costumbres y ya sabéis que aquí se rinde pleitesía absoluta al Sr. Noel Gallagher. Tarea nada fácil, por cierto, que el amigo se las trae con sus polémicas absurdas y su EGO del tamaño del sol. Encima sus últimos trabajos tampoco es que nos hayan llamado mucho la atención... pero si hay algo que tenemos como constante en nuestras vidas es que sus conciertos en plan acústico son siempre un remanso de paz y calma en tiempos de incertidumbre. Vamos, que estaba tardando en aparecer en las sesiones #yomequedoencasa que hemos montando para los sábados de confinamiento.

No sabemos muy bien por qué hemos seleccionado este concierto en concreto porque teníamos varios para elegir. Quizá nos resulte de los mejores por una conjunción de factores: un setlist impecable, gran calidad de grabación y sonido y que él no está muy estúpido que digamos (no se lía a insultos con nadie del público, por ejemplo... ¡que son cosas que [le] pasan [muy frecuentemente]!).

Sigue teniendo la capacidad de agarrar una guitarra y hacer que se detenga el tiempo así que todos los temas están lo impecables que merecen (hay diamantes como Listen Up! o Cast No Shadow de poner los pelos como escarpias) pero me gustaría destacar D`yer wanna be a Spaceman? que posiblemente sea la mejor versión que he escuchado. 

Agarrad algo para beber, repachingaos en el sofá y a disfrutar el concierto como merece:

1 may. 2020

TANK! Virtual Session 2020 by SEATBELTS Produced by Yoko Kanno

Vamos a comenzar mayo con alegría que este abril-confinado ha sido duro para los ánimos (pero, oye, que prueba superada. Seguimos). Veremos lo que nos depara este mes en cuanto a desconfinamientos y recuperación de normalidades diversas pero desde Mundo Alocado queremos ponerle un opening enérgico y optimista al inicio de esas Fases de la desescalada que tendremos que superar como si fuera un videojuego.

Y esta versión de la maravillosa TANK! de Cowboy Bebop nos ha arrancado una sonrisa. Resulta que Yoko Kanno y los Seatbelts se han sacado de la manga un proyecto paralelo (Season Starducks) para conectar músicos (requisitos: Only good kids staying-at-home like a good dog can participate) y hacer versiones desde la reclusión domiciliaria. La verdad es que el resultado de muestra es muy bueno. A diferencia de la infinidad de versiones-Frankenstein que están surgiendo estos días, que tienen mucho corazón y buenas intenciones pero el resultado final es desastroso, esto suena realmente bien:


BONUSTRACK: Y tampoco nos vamos a tirar mucho el rollo porque ni pajolera idea de japones pero si vais al Twitter de Mataro Misawa (el batería que abre el anterior video) podéis ver una especie de teaser/ensayo (o vete a saber... ¡Descubridlo vosotros!) en el que se ve bien a la buena de Yoko haciendo el idiota.