Efectivamente: estoy de vuelta. O eso espero. 1305 días fuera del bunker en esta ocasión, cifra que me ha desconcertado un poco cuando me he puesto a hacer las cuentas. Nunca quise enterrar Mundo Alocado (mucho menos que su último post fuera una canción de Harry Styles). Simplemente creo que me ha pasado lo que me termina pasando siempre: que me perdí y no sabía cómo volver a casa. Tampoco me siento "encontrado" en este preciso momento que estoy aporreando las teclas. Hace un frío en el bunker del tipo que se te mete por debajo de la piel y ahora mismo lo siento más cercano al espacio liminal que otra cosa.
Tampoco se a dónde voy a llegar esta vez. No hay plan más allá de las ganas y la necesidad de volver a adecentar este refugio.
Lo que sí se es que hoy es mi cumpleaños [44] y volver por aquí era uno de mis autoregalos. Entre los otros (he sido explendido, creo que lo merezco) me he tendido un par de trampas. He encontrado (o mejor dicho: me han encontrado) dos libros que están directamente relacionados con temas que quiero abordar por aquí y creo que van a ser los responsables de que este final de post sea un punto y seguido en la página. It is happening again.