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31 ago 2015

Stole the show (Kygo ft. Parson James, 2015)

Por motivos que no vienen al caso he pasado medio verano viendo videoclips. Los especiales de Kiss TV, los listados gigantescos e imposibles de VH1 (¡8 horazas perdí con un especial de los '90 que era una basura!) y... sí, gran parte de la morralla comercial de MTV, Sol Música y los 40 Principales, donde vamos a hacer una parada. Aunque reniego de esto último (por pose, por preferencias, por vergüenza ajena, porque estoy mayor, por lo que sea) como si me fuera la vida en ello la verdad es que me encanta ver videoclips y empaparme un poco de todas esas cosas de las que luego voy echando pestes. Conoce al enemigo, que dicen, o curiosea un poco al menos.

Una constante del circuito comercial es lo tremendamente endogámico que es, con lo que con estar un par de días pendiente ya puedes clasificar a los iconos pop machacones de la temporada. Es un ejercicio de riesgo porque encontrarte a gente tan vomitiva como Enrique Iglesias o Ariana Grande cada dos por tres no es nada agradable, pero parto de la base de que pienso que es imposible que no me guste absolutamente-nada-de-lo-que-ponen. No puede ser. Y por eso me gusta poner a prueba el porcentaje de vez en cuando. Creo que en la actualidad, con lo que he estado viendo y escuchando estos días, me muevo en torno al 90% de asco y odio absolutos... lo que deja un 10% de aceptabilidad al que, oye, hay que darle una oportunidad. Y aquí entra el tema de hoy: Stole the show del DJ y productor noruego Kygo con un tal Parson James a la voz. Muy posiblemente encabece la lista de lo más destacable que he visto estos días, quien sabe si por méritos propios o por destacar entre la basura (aunque también me gustó otro tema de este señor: Firestone). El videoclip, cuya historia me ha recordado a Saga y al Principe Robot IV, es bastante molón y la canción ni tan siquiera la apunto en la libreta de placeres culpables porque me resulta simpaticona y un tanto crepuscular, de fin de fiesta, ideal para publicar un 31 de agosto y cerrar este mes en Mundo Alocado. 

26 ago 2015

Party tonight (Mordecai and the Rigbys live-action, 2012)

Cartoon Network ha logrado recopilar en los últimos años las mejores series de animación que se emiten en la actualidad. O al menos nuestras favoritas porque la verdad es que el listón está altísimo de un tiempo a esta parte. Su poker de ases es imbatible: Hora de Aventuras, El asombroso mundo de Gumball, Steven Universe e Historias Corrientes, un cuarteto que nos tiene completamente enganchados. Todas son maravillosas y además comparten una peculiaridad: aprovechan la mínima para montar un numerito musical. Y como eso es algo muy del gusto de esta casa, vamos a aprovechar para engrosar un poco más nuestra cacharreante sección de cantes y bailes diversos. Muy posiblemente terminemos seleccionando una canción por cada una de esas series pero comenzamos con Historias Corrientes, que es nuestra favorita de todas y le tenemos un cariño especial.


La empresa es bastante difícil porque la serie ha tenido momentos musicales memorables (la machacona canción del veranito del amor pujaba con fuerza), pero hemos seleccionado un particular autohomenaje a una de sus canciones más míticas: Party Tonight de Mordecai and the Rigbys, el combo-terror del playback. Para celebrar el millón de fans en Facebook, en la página oficial publicaron un videoclip que hay que verlo para creerlo. Una especie de versión live-action con los personales de la serie correteando al son de la canción que no tiene desperdicio alguno. Ver esas versiones humanizadas de Mordecai y Rigby deja con el culo torcido a cualquiera, pero los que se llevan la palma son el resto, con unas caracterizaciones demenciales.

Nos gustaría ofreceros más datos del video pero la verdad es que fueron muy espartanos con la información y no tenemos ni idea de quienes son los fulanos debajo de los trajes, aunque estamos bastante convencidos de que el propio J. G. Quintel es quien hace de Mordecai. Sea o no sea El Creador quien se esconde bajo esas plumas el índice  de  molonidad continua por las nubes. Disfrutad con esta locura ochentera de cosplays imposibles, fluor y lasers a tope y referencias a la serie despedigadas por todos lados. Un regalo para los fans como está mandado.

Regular Show 1 Million Fan Exclusive - Party Tonight
Regular Show has 1 Million Fans! OOOOOOOHHHHHHH!!! Regular Show's creator JG Quintel and Cartoon Network love all 1 Million of you so much, we had Mordecai, Rigby, and the rest of the park guys make this Party Tonight music video that's so awesome, it can only be described with three letters: R-A-D. You can only see it here, so thanks for being a Regular Show fan!!
Posted by Regular Show on Sábado, 10 de marzo de 2012

23 ago 2015

Remo, desarmado y peligroso (Guy Hamilton, 1985)


He visto recientemente Remo, desarmado y peligroso, también conocida como Remo Williams, the adventure begins, título que no se molesta en camuflar sus verdaderas intenciones. 29 años después, ya me vale. Por eso mismo, por ser una de esas películas de culto ochentero ancladas irremediablemente a un estilo y época, creo que no tiene mucho sentido hacer un amago de reseña que en mi caso, además, tendría un componente emocional confuso: la película me ha remitido a mil y una exploitations ninja de la Cannon y Filmark, pero no la ví en el momento que tenía que haberla visto (es decir, con 10 años, una pena). Tampoco creo que tenga sentido hacer un remake a día de hoy, aunque venga de la mano de un tipo tan capaz como Shane Black, porque lo que me ha gustado de la película son cosas que no pueden actualizarse de forma efectiva, una forma de hacer cine de acción, o cine, a secas, que ha muerto. Aquí voy, en cualquier caso. Digamos que se lo debo a un amigo.

19 ago 2015

Lemmy: La autobiografía (Ian Kilmister con Janiss Garza. Es Pop Ediciones, 2015)

En Mundo Alocado tenemos un problema con los libros: leemos de forma tan compulsiva y errática (el índice de abandono debe rondar el 80%, de Juzgado de guardia) y queremos recomendaros tantas cosas que no damos abasto. Esto se traduce en que al final, ni hacemos reseñas, ni recomendamos, ni decimos lo que estamos leyendo (¡aunque sea para posturear!) y muy mal que nos parece porque la Biblioteca Alocada está llena de maravillas. Así que vamos a ponerle un poco de remedio al asunto y os contamos cuatro cosas de la lectura veraniega que más estamos disfrutando: Lemmy: La autobiografía.


La verdad es que nuestra elección se las trae porque vamos a hablaros de este libro cuando llevamos leído más o menos la mitad, justo cuando Lemmy acaba de fundar Motörhead. Es decir, en el momento en el que las cosas se van a poner realmente interesantes aunque la verdad es que el camino hasta ese punto no ha podido ser más movido. Las desventuras de Ian “Lemmy” Kilmister no tienen desperdicio alguno, son puro cliché de sexo, drogas y rock ‘n’ roll al borde de la caricatura pero nos tienen totalmente enganchados. Hay dos factores que nos influyen, el primero es que tenemos cierta debilidad por Lemmy, como personaje en sí, desde que vimos el documental que le dedicaron en el año 2010. Hasta ese momento nos parecía poco menos que un gilipollas, un tipo bastante pagado de sí mismo que parecía estar perdonándote la vida con cada declaración que salía de su boca. Puede que, en esencia, sigamos pensando lo mismo de él a día de hoy pero ese documental nos mostró a un tipo carismático, con un sentido del humor bastante autoconsciente y muy querido por su entorno. Nos pareció hasta entrañable y todo, de verdad que le vemos con otros ojos desde entonces.

El segundo factor es que el libro está muy bien escrito. La labor de Janiss Garza, la periodista encargada de dar forma al batiburrillo de recuerdos y anécdotas de Lemmy, debe haber sido entre divertidísima y titánica. Nos la imaginamos en casa del propio Lemmy mientras este le explica que todo el rollo de la imaginería nazi que decora el cuarto es por coleccionismo y le saca un Jack Daniels con Coca-Cola detrás de otro. Y empieza a largar y largar y largar. Pensamos que el propio cuaderno de notas de Janiss puede ser más interesante que el libro porque en lo que llevamos leído el propio Lemmy reconoce en más de una ocasión que es posible que las cosas no sean exactamente como las recuerda. El relato, en primera persona, sigue cierta cohesión temporal pero la sensación es la de que Lemmy podría estar contándote todo esto en un bar, con continuas interrupciones y chascarrillos, con un entusiasmo fuera de sí. Y decididamente sin pelos en la lengua ni corrección política alguna. Es fascinante conocer un poco más del personaje pero también lo es conocer todo el contexto, los grupos de la época (es la enésima vez que escuchamos que Los Beatles eran realmente los tipos duros y los Rolling Stones los niños de mama, por cierto) los movimientos musicales, las tribus urbanas… Es historia pura del rock ‘n’ roll y nos la está contando un tipo que estará ensimismado en su propio ego y de vuelta de todo y la pose y lo que queráis, pero que ha sido uno de los protagonistas de lo que cuenta. Esto hace que el libro sea mucho más que un compendio de anécdotas de borrachera y drogas porque cada vez que habla de músicos, grupos o actuaciones de la escena musical británica de los 60, 70 y 80 ofrece una cantidad de detalles tremenda. Jannis ha hecho un trabajo alucinante dando forma a todo esto. 

Posiblemente acabemos el libro en un par de días y podríamos haber hecho una reseña en condiciones pero, definitivamente, nos hemos contagiado del entusiasmo espídico del Sr. Kilmister y hemos querido recomendarlo aquí y ahora. La única pega de la bellísima edición de Es Pop (editorial que nos tiene enamorados con su catálogo y sus diseños) es que, aunque se haya editado en España en este año, recoge un material que es original de 2002. Mucho ha llovido desde entonces y, seguramente, muchas cosas estrambóticas le habrán pasado en todos estos años a este señor mayor con incontinencia verbal y eternas ganas de jarana. Que sigue en activo y que sigue generando titulares demenciales. Genio y figura.