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13 mar 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 2)

The plot thickens...

No tenía pensado hacer un reporte diario de esta crisis pero, como me temo que va a ir para largo, creo que refugiarme en Mundo Alocado me ayudará a conservar la cordura:



Mañana se declara el estado de alarma en España y a eso le sumamos que en Madrid (zona cero del asunto) hay un bombardeo sensorial muy intenso para que pasemos el fin de semana enclaustrados en casa (con su hashtag y todo: #yomequedoencasa). Visto el escenario actual y su más que previsible evolución, parecen medidas necesarias y razonables. 

¿Verdad?

Porque podemos pasar UN fin de semana sin salir a la calle para lograr aplanar la curva. Apelar a la responsabilidad individual para limitar el número de contagios y así... ehm... nada. 

Dejadlo. 

Esta es una foto de hoy por la tarde, en una calle cercana a nuestro bunker. Un Humans of Late Capitalism de manual porque, vale, mañana se van a anunciar medidas muy restrictivas que incluyen el cierre de todo tipo de establecimientos (¡que no estancos!) y es normal cierta paranoia survivalista que impulse el noble arte de hacer acopio de cosas. Y el vicio es el vicio, que vete a saber si la cosa se pone mas cruda, cuando volvemos a ver la luz del sol de nuevo, etc, etc... Pero, dejándonos de zarandajas, tenemos la siguiente estampa: en plena pandemia de una enfermedad hipercontagiosa que afecta mayoritariamente a las vías respiratorias, tienes a un grupo de persona(je)s saltándose recomendaciones, espacios interpersonales de seguridad, cuarentenas, peticiones expresas de hagamé usted el favor de no salir un par de días, coño, y lo que se tercie, para comprar tabaco.

Humans of Late Tabacalerism

No son los únicos lemmings aquí en Madrid. El primer día del cierre de colegios los parques estaban a rebosar (FACT CHECKING: como el que da al ala este de nuestro bunker). Una de las medidas mas populares que han tomado muchas personas mayores, que ya no van a poder echarse sus bailoteos matutinos en los clausurados centros de día, es la de "cuarentenarse voluntariamente" en sus apartamentos de la playa o en sus pueblitos buenos, estratégica decisión que, PARA NADA, provocará un estallido del número de casos a lo largo y ancho del pais. Y las terracitas de los bares a rebosar, que está haciendo muy buen tiempo estos días y han salido, como de la nada, unas CORONAVACACIONES muy apañadas.

Siempre nos quedará la juventud, que mucha crítica a los millenials por aquí y por allá y luego el sentido común que exhiben en situaciones de... ehhm... Crownvirus Party... ¿Contagiaté de nosotros?

Esperamos que en el reservado se respeten las distancias de seguridad

¡Eso es! Hay que tomar la última, que mañana nos cierran los bares así que vámonos de CORONAPARTY (2x1 tercios Coronita, no falta detalle). Decir que la fiesta se celebraba en el Pub Wakanda de Sevilla y en cuanto se viralizó el cartel, cancelaron la misma. Es una pena porque 10 € entrada y 2 copas nos podrían haber confirmado si COVID-19 sobrevive al garrafón.



Hoy he pasado el día haciendo un acopio de moral importante porque intuyo (ojalá me equivoque) que esta situación se va a extender más de lo que pensaba. Ha sido un día de contrastes, de ver como la gente es capaz de lo peor y de lo mejor en situaciones de crisis. Las fotos que he puesto hoy no me dejan de hacer gracia, pero pienso realmente que el contexto en el que estamos no da margen a esa irresponsabilidad. Una cosa son los memes, que riamos juntos hasta el fin de los días, y otra la subnormalidad profunda. Que tampoco estamos aquí como para ir dando lecciones de superioridad moral a nadie pero que si el efecto mariposa de "idiota va a comprar tabaco con la que está cayendo" provoca que me entren unas toses, estupenda la gracia.

11 mar 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 1)

Meanwhile, in a coronavirus-infected Madriles:

10/03/2020 - Día 0. Parking de un Mercadona cualquiera.

Pues ya tenemos la histeria del COVID-19 instalada en nuestras calles. Mundo Alocado retransmite desde un bunker ubicado en alguna parte del cinturón sur de Madrid y, oh sí, la paranoia absoluta campa a sus anchas. Hoy es el primer día de la especie de cuarentena a la que se ha sometido a los menores (15 días de cierre de colegios) y, personalmente, estoy viendo de todo. Con lo catastrofista que me suelo poner a veces me resulta muy curioso estar en medio de un escenario pre-apocalíptico... REAL (nunca había vivido medidas de contención de este tipo). No negaría que hasta me produce cierto cosquilleo de satisfacción (rollo ir haciendo una pancarta bonita The End is Nigh para cuando toque) si no fuera porque paso de leer toneladas de memes a hablar con personas a las que el impacto de esta crisis va a destrozar. Dicho esto último, aquí en esta página nos aferraremos siempre al humor como a un clavo ardiendo, así que no hay mucho arrepentimiento por mi parte por post como el del otro día. Que el fin del mundo, o lo que tenga que venir, nos coja riendo. 

Lo he creado yo, estoy muy orgulloso T_T

Quería documentar un poco alguna cosa que otra en la página porque al cotilla del Sr. Forfy del futuro le gustará volver para echar un vistazo. Son días extraños en los que la preocupación y el desdén comparten habitación contigo sin que sepas a quien hacer más caso. Días de risa constante gracias a ese torrencial de memes que caracteriza a cualquier buena crisis que se precie. De entrar en modo alarma-extrema en cuestión de segundos porque descubres que puedes haber estado en contacto con personas contagiadas. De desinformación en vena por estar enfangado entre el sensacionalismo y las fake news (esos audios del WhatsApp que los carga el diablo). De oportunismo político de la mas baja estofa, que no por viejo conocido en estos escenarios de desgracia deja de sorprender. Y, tambien, días de mucho humans of late capitalism (concepto que amamos en esta página) porque una cosa es aprovechar la coyuntura y echar unas risas a costa de gente que arrasa los supermercados como si estuvieramos en Mad Max y otra es ser un auténtico hijo de puta:



Esta ha sido la campaña que Uber Eats lanzó este pasado lunes, diría que justo después de la rueda de prensa donde el Gobierno y la Comunidad de Madrid anunciaban el cierre de colegios. Sinceramente, mi primera reacción cuando ví la imagen fue la de pensar que era fake (casi lo sigo pensando ahora) pero... no, efectivamente, esta gentuza es capaz de eso y mucho más. La verdad es que no tengo mucho más que desarrollar porque la imagen se explica sola, aunque el detalle de ofrecer ese descuento EXTREMO, con la que está cayendo justo ahora, es de rasgarse las vestiduras. Al menos este tipo de crisis hace que muchos de estos monstruos del neoliberalismo más desalmado (o cómo los queráis definir) se quiten las caretas, por si quedaba alguna duda al respecto. Creo que el olor a podredumbre moral os tiene que llegar a través de la pantalla.

Ahora, hay que reconocer que han estado muy avispados e ingeniosos ¡todavía habrá que darles crédito por eso! Miseria en estado puro.

13 feb 2020

Pandemic (Z-Man Games, 2007)


¡Oye, que Mundo Alocado también puede contagiarse de la rabiosa actualidad! Dicho y hecho, en pleno estallido-paranoide del Coronavirus de Wuhan y con carácter previo a que nos extermine, rescato del olvido la supuesta sección de juegos de mesa que tenía la página (llamada: Juegos para un post-apocalipsis. ¡Si es que está todo pensado!) para hablaros del que posiblemente sea el juego de mesa favorito de esta casa: Pandemic.

29 ene 2020

Postales para el recuerdo. Hoy: Thank You, Lord Jesus, For President Trump

Dentro de la revisión de secciones que estoy haciendo en la página, Postales para el Recuerdo tiene todas las papeletas para desaparecer. Sólo hice una entrega en 2017, tampoco pareció hacer ruido, no tengo mucho contenido en borradores ni más entregas proyectadas... parece bastante prescindible, ¿verdad? Pues hete aquí que limpieza para arriba, limpieza para abajo, resulta que encuentro la imagen que me dió pie a crear la sección, y que me parece impagable. Así que no se si esto será un one more time with feeling o vete a saber pero, de momento, abrochaos el cinturón del Delorean que volvemos a la campaña presidencial de Trump (en calidad de espectadores y, por tanto, sin posibilidad de dilemas-tipo "mataría usted a Hitler si viajara al momento en el que era un bebé" que no quiero movidas paradójico-temporales [bastante tengo ya con lo mío]).

Año 2016 y todo parecían ser risas a este lado del charco con el dantesco y grandilocuente show electoral que se estaba marcando el Sr. Trump. Un meme con patas, un charlatan, una especie de broma de mal gusto que... espera, que no puede haber dicho eso, que esto no es real, que este señor no puede salir elegido. Que no están tan locos estos americanos aunque esto parezca un capítulo de Black Mirror...  Y mientras tanto, entre lo del Make America Great Again y el Build the Wall se nos escapaba (o no lo queríamos ver), que la admiración a Trump alcanzaba estos tintes mesiánicos:


Creo que no hay imagen que ilustre mejor esa campaña tan demencial y su posterior resultado. Es una imagen poderosa, icónica y sin despedicio alguno, justo el tipo de material que quiero para Postales para el Recuerdo. Hay miles de detalles que me hipnotizan al observar este horror vacui y que hacen que no pueda apartar la vista, pero destaco tres: la cara del rubio infante, la señora de la gorra rosa que quiere TOCAR a su SALVADOR y que si le asignáramos una tonalidad Pantone a la imagen sería 11-0602 TPX: más blanco no se puede.

Me parece tan desmedida esta estampa que cuando la ví por primera vez pensé que era un montaje y que no ponía lo que pone en la pancarta (¡no puede ser!) pero en The Guardian sacaron un enfoque distinto (que revela un detalle brutal: si os fijais en la parte del fondo el estadio no está tan masificado...) y me puso los pies en la tierra. Como no podía ser de otra manera, fue objeto de mil y un memes pero tengo muy claro con el que me quedo: esta versión de apocalipsis-primigeneo-ritual que parece el resultado directo de ponerse las gafas de Están vivos.