Cuando empecé con esto de Mundo Alocado me dije: no odies. Internet está lleno de odio, quejuras y pataletas. Odiar y trolear y echar bilis y espumarajos por la boca son la gasolina de cualquier red social pero el mundo no necesita escucharte despotricar de cosas, me decía a mí mismo y tal. Tampoco necesita este blog si me apuráis, pero de eso hablamos otro día. El caso es que estoy tan tranquilo organizando mis cosas (cosas de no odiar) y veo que ... ¡¡¡ PABLO MOTOS PREMIO NACIONAL DE CULTURA 2016 ARGHHH PERO ESTO QUE COÑO ES ..flkñm,lñz<xmnlñalñmnksadñ´lsdf.ñ-svadñ,lsdafsa.sadvñ-ascv!!!...!!!!!!!!!
Marchando una de noticias frescas: vivimos tiempos de odio absoluto en la red. No pasa un solo día sin que nos estalle en la cara alguna historia terrible repleta de indeseables trolls de las cavernas. El ritmo es tal que a veces se producen coincidencias un tanto morbosas: la revista Time dedicó su editorial y portada de la semana pasada al tema y publicaba un articulo (How Trolls Are Ruining the Internet de Joel Stein) en el que (evidentemente) se citaba el acoso y derribo al que ha sido sometida Leslie Jones… justo mientras se producía el ataque más virulento de los que ha venido sufriendo la actriz en los últimos tiempos. Los amantes de la Teoría de la Conspiración™ fruncimos el ceño: parece un viral de bastante mal gusto. Pero es tan sólo un ejemplo de lo complicado que es tratar la actualidad en un medio tradicional: el artículo original se publicó en la web el pasado 18 de agosto y en ese intervalo de tiempo hasta que salió impreso en la revista ya había quedado un tanto deslucido por los últimos acontecimientos.
Puede que los ecos del “desastre” (crítico/económico/existencial –tachad lo que estiméis oportuno-) Batman v Superman todavía resonaran en el horizonte pero en la pasada Comic Con de San Diego el DC Extended Universe sacó pecho con orgullo. Un puñetazo en la mesa, un “estoy tocado pero no herido de muerte” y a tirar de artillería pesada: un avance de Wonder Woman realmente prometedor, el enésimo tráiler-espectáculo de Suicide Squad[1] y la declaración de intenciones definitiva: la mejor prueba de que este Universo viene para quedarse no podía ser otra que un avance de la Justice League que está remendando Zack Snyder. El trailer que nos ocupa es aplaudido a rabiar y jaleado en el mítico Hall H por un fandom que está deseando plantarle cara al eterno rival. Se respira en el ambiente aquello del “FUCK MARVEL”, casi como grito de guerra porque, demonios, el Universo DC cinematográfico toma forma de una puñetera vez.
Y hay motivos para la exaltación porque estamos ante un trailer modélico. Es ligero, divertido, con sentido del humor, guiños a mansalva, cargado de ritmo y flow (¡el Icky Thump de White Stripes!) y... ehm… un momento…
… ¿pero esto es una película de DC?, ¿Dónde quedó el oscurantismo, el realismo sucio, el DRAMA?. ¡Si es chistoso hasta decir basta! ¡Si tiene escenas rodadas a la luz del día! Que no se nos malinterprete porque nos encanta (ese Flash de Ezra Miller fan de Rick y Morty es nuestro ídolo desde ya mismo) pero parece que su mayor baza ha sido hacer acopio de las tan criticadas “artimañas” del odiado rival y sus gracietas políticamente-correctas-y-para-todos-los-públicos. Es pronto para emitir un juicio sobre este aparente cambio de tono porque vete a saber lo que es real y lo que se queda en la mesa de montaje (esas cosas pasan en este Universo. Bastante) pero lo que tenemos de momento es muy prometedor y aquí en Mundo Alocado nos alegramos de que los nubarrones se despejen un poco y salga el sol por esas tierras que Nolan dejó tan sombrías...
Ahora bien, ¿cómo reaccionará nuestro HYPE-O-METRO® ante tanta confusión? Pues, sinceramente, tenemos el tráiler puesto en bucle porque nos ha sorprendido mucho pero también es cierto que llevamos una temporada oxidados y tanta indefinición y cambio de rumbo e intenciones nos ha cogido desperezándonos. 3 batarangs de 5 que es algo que entendemos razonable porque uno de ellos se lo ha quedado Flash y el otro nos lo guardamos nosotros por si tenemos que arrojarselo al Sr. Snyder, a los ejecutivos de la Warner, a Rotten Tomatoes o a vete tu a saber quien, que hay mucho odio acumulado con todo lo relativo a esta franquicia.
[1] Que es uno de los avances más autoconscientes, exaltados y mejor planificados de los últimos tiempos. Un descomunal guiño cómplice al fandom más húmedo, a ese núcleo duro que va a defender a la DC de sus amores a capa y espada contra la malvada conspiración que se cierne en el horizonte. ¿No funciona casi como un llamamiento a filas para que ese fandom fuera preparándose para la batalla contra los pérfidos Críticos™ y sus maletines Disney rebosantes de billetes?
¡Por fin hemos visto el Episodio VII en esta santa casa! Después de sortear gran parte de los spoilers (que no todos) ya ha caido, y tenemos un veredicto que, a diferencia de otras ocasiones, no se anda con titubeos: la película nos ha gustado mucho. Tenemos alguna pega que otra pero son minucias que se diluyen en la impresión que nos ha dejado el resultado global.
De todas formas, ahora que accedemos sin miedo al torrencial de reseñas e impresiones diversas, nos está sorprendiendo cierta corriente de negatividad extrema que rodea a la película. Lo que nos ha llevado a plantearnos una vez más aquello de ¿por qué tanto odio?