22 mar. 2020

Días de borrasca [víspera de resplandores] (pt. 8)

Insectos prisioneros en ámbar

https://www.deviantart.com/axcy

Los Tralfamadorianos son seres cuatridimensionales y, por ello, tienen la capacidad de experimentar la realidad conociendo su pasado, presente y futuro a la vez. Son fatalistas porque saben exactamente como y cuando se destruirá el Universo pero lo aceptan placidamente porque tampoco es que puedan hacer nada por evitarlo. Cuando los descubrí en Matadero Cinco de Kurt Vonnegut maldije mis limitaciones de terricola y mi percepción tridimensional del espacio y el tiempo. Compartía con ellos practicamente el mismo fatalismo existencial pero con cero certezas... ¡no era justo!, así que empecé a juguetear con la idea de proyectarme hacia el futuro ante eventos difíciles. Lo que comenzó siendo una mera huida hacia delante, en busca de un lugar libre de lo que fuera que me preocupara, ha terminado convirtiéndose en una herramienta muy útil. No se trata de eludir responsabilidades o asumir que "todo pasará", sin más (aunque "todo pasará", en cualquier caso) sino de trazar una estrategia mental que me permita llegar a ese lugar libre de preocupaciones que está esperando en el futuro. Otra forma de racionalizar el "nunca llueve eternamente" de El Cuervo (vengo de los '90, esta es mi educación cultural).

Ejemplo: en Marzo-2019 empecé unos estudios que finalizaron sobre Enero-2020. Durante gran parte del trayecto, cuando la cabeza no me daba para más y los ánimos flaqueaban, me proyectaba a Marzo-2020. "No te preocupes, sigue haciendo las cosas como hasta ahora y en Marzo-2020 todo esto será un problema del Sr. Forfy del pasado".  Y vaya que sí. Marzo-2020 y, sorpresa: me parece hasta obsceno todo lo que me ha estado preocupando algo que ahora me parece tan pequeño. Tan manejable. Eso y tantas otras cosas que hace tan sólo una semana representaban mis preocupaciones diarias y que ahora ocupan un segundo plano.

Chorradas y ensoñaciones aparte, proyectarme me suele ayudar a tomar conciencia de los problemas y observarlos como algo mas manejable de lo que me parece en el momento que surgen. Esta semana pasada ha sido bastante mas dura de lo que esperaba y ahora mismo estoy bastante convencido de que la que viene será peor. Sin embargo, me veo proyectado a un escenario en el que todo habrá pasado. No se como llegaré allí ni (lo que mas me preocupa en estos momentos) cuando. Pero tenemos muchas herramientas para hacernos a la idea y estoy aferrado, con fervor religioso, a la Modelización Epidemiológica del COVID-19 que está elaborando el Grupo de investigación de matemáticas "Modelling Uncertainty Quantification" del IMM de la Universidad Politécnica de Valencia. Quizá para el tralfamadoriano medio no constituya un artefacto de interés, pues ya sabe cuanto de cierto tiene, pero para nosotros, humanos de a pie, es otro cantar. Por lo pronto el pasado parece ir dándole la razón. Veremos cuanto tiene de cierto el futuro que predice.



Los terrestres son grandes narradores; siempre están explicando por qué determinado acontecimiento ha sido estructurado de tal forma, o cómo puede alcanzarse o evitarse. Yo soy tralfamadoriano, y veo el tiempo en su totalidad de la misma forma que usted puede ver un paisaje de las Montañas Rocosas. Todo el tiempo es todo el tiempo. Nada cambia ni necesita advertencia o explicación. Simplemente es. Tome los momentos como lo que son, momentos, y pronto se dará cuenta de que todos somos, como he dicho anteriormente, insectos prisioneros en ámbar.

Matadero Cinco (Kurt Vonnegut) 

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