27 feb. 2015

El Ministerio del Tiempo - El tiempo es el que es (RTVE, 2015)


Es curioso, y creo que bastante significativo, lo que me está costando hacer una pequeña reseña de El Ministerio del Tiempo. Me subí al carro de la serie en el último minuto porque me enteré de su existencia el mismo día de su estreno, este pasado martes. El argumento me resultó atractivo (como todo lo que contenga viajes en el tiempo), la producción parecía bastante sólida y mi búsqueda de información estaba desbordando mis expectativas. Como podéis ver, un coctel peligroso porque me iba a ser muy difícil enfocarla sin ideas preconcebidas. Recuerdo pocos casos de construcción de hype tan directo (literal), de tanta unanimidad para encumbrar a un producto nacional antes de su estreno. Me sorprendió también encontrar una etiqueta ya asignada a la serie que se repetía en múltiples artículos y que no me podía generar más desconfianza: “Doctor Who a la española”, algo que, tanto antes como después de ver el primer capítulo, me ha parecido un error innecesario. No sólo creo que no es el espejo en el que tiene que mirarse, también significa poner un listón imaginario que no le hace ningún favor. Y no estoy hablando de que las comparaciones sean odiosas y haya que esquivarlas: El Ministerio del Tiempo me ha parecido una serie con suficiente consistencia como para sostenerse por sí sola. Con unas intenciones y unos resultados que no necesitan ser respaldados, ni justificados, por asociación a otras producciones. Recurrir de entrada a este tipo de referentes comparativos, siempre hacia producciones extranjeras (tenemos otro ejemplo reciente: La isla mínima, "el True Detective a la española") es apelar a determinados complejos que lamentablemente parecen asociados a cualquier producto nacional.



Puedo decir que "El tiempo es el que es", primer capítulo y la prueba de fuego para ver lo que puede dar de sí la serie, me ha gustado. Mucho. Con ciertas reservas y concesiones por mi parte que siento, en cualquier caso, que van asociadas a esos complejos de los que os hablaba más arriba y que no se si me molestarían tanto en una ficción extranjera. Sin embargo el resultado global me ha sorprendido por algunas ideas que tenía asociadas a las series que se hacen en este país y que me ha gustado mucho ver que no se replicaban aquí. Tampoco pretendo eludir mis prejuicios o mi experiencia previa como espectador (algo que se ha visto puesto a prueba) pero por eso mismo puedo decir que lo que más me ha gustado de este capítulo es su tono, que espero sinceramente que sea una muestra de lo que depara la serie. Posiblemente mi punto de desconexión con las series nacionales sea un tipo de humor con el que muy pocas veces conecto y que me supone un esfuerzo demasiado grande que no suelo asumir. En este sentido, El Ministerio del Tiempo está plagada de chascarrillos y referencias posmodernas que, directamente, no esperaba y que considero que encajan bastante bien con sus pretensiones. Esto, unido a cierto tono autoconsciente (de ese propio complejo del que os hablo) y a cierta reivindicación irónica de la “españolidad” (la serie es muy nuestra en tanto que el universo de referencia y su campo de actuación es la propia historia de España), la hacen, como mínimo, merecedora de mi atención.

http://www.rtve.es/television/20150220/curso-formacion-online-funcionarios-ministerio-del-tiempo/1102182.shtml

Del resto no tengo más que comentarios positivos porque se nota que se ha puesto un cuidado especial al respecto o al menos es la sensación que me da. Los actores y sus respectivos papeles están muy bien y de momento no percibo a ningún secundario irritante, que suele ser otro síntoma que asocio a las series nacionales. La producción es excelente para los estándares a los que estoy acostumbrado. Era un aspecto en el que la serie se jugaba mucho (pensad en el reciente descalabro de Alatriste) y que era determinante para dar credibilidad a la propuesta. Y la trama, pese a determinadas incongruencias que me ha parecido notar pero que considero inherentes a cualquier relato que cuente con paradojas temporales, está bien llevada, explicada de hecho de forma muy directa y sin romperse demasiado la cabeza. Lo mejor, en cualquier caso, es una nada disimulada vocación de culto que se agradece mucho. Es tan triste como cierto que la excepcionalidad de propuestas de este tipo en la producción nacional hace que esta serie se sienta demasiado especial desde su mera concepción y eso puede dar lugar a ensalzarla por encima de sus posibilidades. No creo que los halagos desmedidos le hagan ningún favor porque suponen un error tan grande como acomplejarse por medirse con los referentes inadecuados. Debe ser cada espectador quien evalúe esta propuesta en función de sus propias expectativas y de sus prejuicios al respecto (los cuales sería mejor dejar de lado… quien pueda hacerlo). Una cosa sí me parece clara: El Ministerio del Tiempo tiene elementos suficientemente interesantes que hacen que merezca la pena darle una oportunidad. Ojalá lleguemos algún día a un punto en el que las producciones de nuestro país no soporten una carga (de prejuicios, de expectativas, de acomplejamiento) tan alta.

P.d: Una de las ventajas de hablar de cualquier estreno o programa de RTVE es que está disponible online así que os invito a despejar vuestras dudas.

2 comentarios :

Fernando Siles dijo...

Yo siempre doy la bienvenida a series españolas que se desmarquen del modelo Médico de Familia que tanto daño ha hecho y MdT lo hace así que bien.

Por cierto, como no fue nada bien en audiencia (tenía el lead-in de la Champions e hizo un resultado discretito) la han cambiado a los lunes, que me viene peor... pero como bien dices no hay excusa porque lo cuelgan en la web a los pocos minutos :)

Saludetes!

Sr. Forfy dijo...

Cuanto daño ha hecho Médico de Familia y sus publidesayunos y sus familias de clase media-pijísimas...

Veremos que tal el segundo episodio pero como piloto me ha parecido muy bueno y con muchas cosas que hace bien. No comulgo con todo pero creo que la serie merece una oportunidad.

Saludos!