1 oct. 2015

#piggate

Poster promocional del primer capítulo de Black Mirror: The National Anthem (2011)

Hay pocas cosas que nos gusten más en Mundo Alocado que esas ocasiones en las que las fronteras entre realidad y ficción desaparecen. O mejor dicho y viendo el caso del que hablamos hoy, saltan por los puñeteros aires. Hace unos días el Daily Mail se hacía eco de una historia fascinante relativa a los años de estudiante de David Cameron en la pijísima y exclusiva Universidad de Oxford. Como todo buen mandatario occidental que se precie, el ahora primer ministro británico formó parte una de esas hermandades salvajes con sus rituales locos de sexo, drogas y lo que se les pusiera a tiro. Parece ser que parte del ritual de iniciación de los angelitos del Flam Club (uno de ellos al menos, seguro que tienen más) pasaba por meter las partes pudendas en la boca de un cerdo muerto… y allá que fue Cameron a ganarse el acceso.

La hazaña está incluida en una biografía no autorizada firmada por la periodista Isabel Oakeshott y Michael Ashcroft; Lord, filántropo, ex vicepresidente del Partido Conservador y un tipo que se la tiene jurada a Cameron por el siempre divertido, oscuro y conspiranoico juego de las sillas político. Esta enemistad poco o nada velada y cierta indefinición en la fuente de la noticia (¡aunque parece existir una foto del gran momento!) deberían restarle credibilidad a lo que bien puede ser un HOAX de temporada pero es que, en esta ocasión, el índice de viralidad es inmenso por un motivo muy concreto: sin ánimo de hacer spoilers, la anécdota remite directamente al primer capítulo de la serie británica Black Mirror. A partir de aquí, la explosión de memes de todo pelaje con un transfondo un tanto inquietante: al imaginario popular no le preocupa mucho cuestionar la autenticidad de una historia de la que su protagonista/afectado no se va a pronunciar en ningún sentido (sería impagable ver a Cameron negando la mayor en una rueda de prensa).


La coincidencia “argumental y temática” es tan demencial que el propio Charlie Brooker, creador de la serie, ha tenido que hacer una serie de aclaraciones al respecto (los tweets que preceden estas líneas). Los paralelismos llegan incluso más allá porque el capítulo en cuestión planteaba una serie de cuestiones de fondo (la velocidad que adquiere todo lo viral, el ansía colectiva por agarrarse al clavo ardiendo de cualquier teoría de la conspiración…) que se están replicando de una manera tan similar en el caso actual que nos han producido una sensación un tanto particular. No se trata tanto del desasosiego y la incomodidad que dejaba el visionado de dicho capítulo porque si para algo da la gesta de Cameron es para el recochineo (valga la redundancia). Es más bien esa sospecha de que la fábula tecno-paranoide que ponía sobre la mesa el Sr. Brooker no anda muy desencaminada que digamos.

4 comentarios :

Mycroft dijo...

Hay que joderse con blogger. Luego trato de reescribir el comment que me ha mangado.

Sr. Forfy dijo...

Ya sabes, los illuminati de Google... Algo peligroso querrías decir!

Mycroft dijo...

Efectivamente voto por la conspiranoia. Decia que vivimos efectivamente tiempos distopicos, en que nuestros campos de refugiados son como los de hijos de los hombres, nuestros medios de (in)comunicacion, como en una version Watchmen del multiverso, con Snowden o Falciani como los hackers de una novela de William Gibson o Neal Stephenson (cuya era del diamante se parece tanto al internet de las cosas 3D, y prefigura el problema del acceso), con guerras por el agua, el petroleo o el coltan (hola mad max? conoces a Mugabe en la cupula del trueno?) y las empresas recopilan datos para hacer un Gattacca empresarial con ellos. Brooker es consciente de que en el fondo nos habla del presente (al menos potencial) aunque la serindipity del cerdo es asombrosa. Y el efecto red social replica lo previsto. La ficcion no se parece a la realidad. Pasa que la realidad tiene estructura de ficcion, hoy mas que nunca. Vivimos la distopia
PD. A nadie le flipa el look Spandau Ballet que tienen los 'Cameron boys' de la logia esta?

Sr. Forfy dijo...

Son tiempos en los que se ha hecho real gran parte de esa ficción especulativa que mencionas. Y se ha hecho real en nuestras narices porque, por ejemplo, la estrategia de control-total que lleva unos años desarrollando Google (les falta controlar las veces que vamos al baño... al tiempo) me parece lo más Gran Hermano que podíamos imaginar.

Vivimos conceptos desarrollados en otras distopías, sí. De hecho pienso que la distopía de nuestros días, el siguiente paso, es imaginar todo el daño que nos va a hacer ese control absoluto que tienen de nuestras vidas las redes sociales, nuevas tecnologías, etc.

Continuamos discutiendo esto en el foro, verdad? ;)