1 dic. 2014

Un grupo de aficionados al balompié

 
No hace falta que rememore mucho los hechos porque el lector medio de Mundo Alocado (quien presupongo que es lector medio al menos) los tendrá bien presentes. Pero vamos allá: en 1994 un par de desquiciados asesinaron a sangre fría a un pobre hombre con la supuesta excusa de que representaba a la víctima de un juego de rol que se habían montado en sus perturbadas cabecitas. Podían haber encontrado sus motivaciones en cualquier otra parte pero fue ese juego inventado el que les permitió canalizar su demencia. El caso hizo correr ríos de tinta y provocó el estallido de la mayor y más vergonzosa campaña de criminalización contra un producto cultural por parte de todos los medios de comunicación del país. De golpe y porrazo los juegos de rol, completamente desconocidos para el público generalista hasta el momento, se convirtieron en la mayor amenaza social presente, poco menos que instrumentos que incitaban al asesinato y que convertían a cualquier joven que se relacionara con ellos en un psicópata. Poco importaron las voces críticas con esa información tan sesgada o las opiniones fundamentadas de expertos, el “periodismo” más amarillista extendió sus tentáculos y sacó pecho orgulloso de haber encontrado un yacimiento de petróleo sensacionalista en este suceso. El daño moral fue incalculable y durante mucho tiempo los juegos de rol vivieron una época de oscuridad absoluta en este país, la mera mención del tema era poco menos que un tabú social hasta el punto de que en mi caso particular he vivido múltiples situaciones muy incómodas en las que he tenido que dar explicaciones sobre mi hobby. La exposición del caso fue tan brutalmente sensacionalista que aún a día de hoy compruebo estupefacto como gente de mi entorno más cercano tuerce el morro cuándo les hablo de propuestas tan instructivas (e inocuas) como Pequeños Detectives de Monstruos.

El amigo de esta casa Bindôlin Filadut, autor del recomendadísimo blog Caverna de Rol, definió a la perfección en su divertido y mordaz artículo “Los juegos de rol y mi suegra” el estigma imborrable que persigue a los juegos de rol desde aquel lamentable suceso, mediante el concepto conocido en Derecho como “pena de banquillo”. Da igual lo equivocados que estuvieran los medios generalistas, o que se hayan confundido churras con merinas con provechoso oportunismo, la fama de los juegos de rol en este país está bautizada en sangre y esa mancha no va a ser borrada nunca.

Hoy hablo de todo esto porque durante el fin de semana ha tenido lugar una batalla campal entre grupos radicales de ultras que se ha saldado con múltiples destrozos, heridos graves y una muerte. Una auténtica barbarie. Todos los titulares y las noticias relacionadas con el suceso son correctas porque a nadie con dos dedos de frente (o sin ellos) se le ha ocurrido asociar el fútbol (el mero deporte, el espectáculo) con los actos violentos de un puñado de descerebrados. Estupendo, eso no tendría ningún sentido, pese a que no sea la primera vez que ocurre algo similar y tampoco sea ningún secreto que los grandes equipos de la primera división amparan entre sus aficionados a auténticas asociaciones criminales, que están perfectamente identificadas pero sobre las que no se hace absolutamente nada. El suceso es lamentable, la presencia de grupos de extrema derecha e izquierda organizados como hinchada de los equipos de fútbol, una lacra. Pero os invito a encontrar la noticia que hable de que los altercados han sido provocados por un “grupo de aficionados al balompié”.

4 comentarios :

Estrella dijo...

Primero el fracaso de la selección en el mundial y ahora esto... Menos mal que en realidad no tiene NADA que ver con el fútbol, que si no a este paso el país se hunde.

Sr. Forfy dijo...

Sí, lo más gracioso es que esto NO tiene nada que ver con el fútbol. Aunque el Frente Atlético estuviera constituido como peña (hasta antesdeayer....) por el Atlético de Madrid.

Pan y circo. Yo matizo que me parece bien la cobertura informativa. Qué pena que no sea así para todo (y que casualidad...)

Bindôlin Filadut dijo...

Gran verdad, amigo. El fútbol tiene inmunidad. Nadie lo va a poner en duda, y siempre se va a reconocer que esto es un caso de decenas de zumbados. Si el rol generase tanta pasta, otro gallo cantaría.

Un abrazo.

Sr. Forfy dijo...

En mi caso me nubla un poco la tirría que le tengo a todo lo que representa el fútbol en este puñetero país. Pero hay que objetivizar, yo sólo pido un tratamiento informativo igual, pero claro, estamos hablando de los pilares del Estado.

El rol le generó esa pasta a las Nieves Herrero de la época y su podrido sensacionalismo. Hemos id a peor, de eso no me cabe duda.

Abrazaco y un gusto tenerte por aquí!