20 nov. 2015

Orbeez Luxury Spa

Una de nuestras actividades favoritas en esta época del año es tragarnos todos los anuncios de juguetes con los que bombardean a los pobres niños en estas fechas. Además, como tenemos cierta blandurriez mental, cualquier cosa medio molona así con brillos, efectos chulos y tonadillas pegadizas que nos pongan por la tele seguramente se cuele en nuestra lista de auto-regalos.

El Sr. Forfy cuando le regalaron la Nintento SIXTY-FOURRRRRRRRR

Disfrutamos, sí, pero también nos horrorizamos con algún que otro anuncio que se las trae y con el sempiterno tema del sexismo, que viene a ser como una tradición más. No es sólo esa institución casposa del azul-para-niño/rosa-para-niña (herramientas-para-ellos/cocinita-para-ellas, etc) sino el continuo afán de la industria juguetera en dinamitar la infancia de las pequeñas a base de asfixiarlas con todo tipo de productos destinados a su “preparación” para esa adolescencia tan ansiada. En este sentido son objeto de muchas más presiones: mientras que ellos tienen bastante más margen para la fantasía, ellas cuentan con un catálogo de productos que ofrece experiencias más conectadas a la realidad y al modo en el que tendrán que interactuar y comportarse en la sociedad del mañana. Es difícil encontrar productos dirigidos específicamente a los chicos que les emplacen a preocuparse por su aspecto personal, las tareas del hogar o la responsabilidad de organizar eventos sociales. ¡O de tener una familia! Experiencias de juego que, como decimos, están ancladas al Mundo Real™, a lo cotidiano. Una de nuestras tesis en Mundo Alocado es que lo malo de que la cocinita sea para las niñas no es sólo que los niños no aprendan a cocinar, sino que están restringiendo la imaginación y las posibilidades de ellas.

Por supuesto, esto es generalizar (mucho) y creemos que la solución es tan fácil como liarse a patadas contra esa etiqueta del azul/rosa que hemos indicado antes. Sin embargo la pelea es difícil porque la avalancha de productos aparentemente inocuos es constante. Anuncios como el siguiente nos desconciertan bastante:


Recapitulemos: un masajeador de pies como ese de la teletienda que le comprarías a tu abuela para aliviar el estrés que toda niña tiene en su vida. Necesitamos que nos expliquen ese concepto. El estrés de la rutina diaria de una niña de 10 años (cuya gigantesca y ordenadísima habitación envidiamos mucho, que conste en acta). A lo mejor estamos un poco puntillosos y quizá lo que realmente escame al Sr. Forfy es que no hayan hecho un modelo para un 46 de pie...

La empresa distribuidora, CIFE, tiene otras lindezas en su catálogo como el Make your case, un cacharro para que hagas fundas de gelatina para el móvil; pero no un móvil cualquiera sino determinados modelos de iPhone y Samsung Galaxy. Los móviles gama-baja que tiene cualquier niña pequeña para llevar al colegio. Este caso quizá sea incluso más sangrante porque un elemento que podría ser neutro como es el uso de un móvil lo sexualiza y empaqueta como producto para niñas. Por otra parte nos sorprende que sea esta misma empresa la que tiene la licencia de Mediterraneo, cuyo catálogo se ha visto tremendamente reducido (¿dónde quedó el Microcheminova?) pero cuya filosofía continúa siendo la antítesis exacta de todo lo que hemos estado hablando. Vivimos en un mundo extraño.

2 comentarios :

Estrella dijo...

Si yo os contara las largas deliberaciones que estamos teniendo acerca de los regalos para D... ¡No creáis que no le ha puesto ojitos al hidromasaje de pies! Lo más positivo de todo el tema es que la única cosa que ha pedido con afán es una espada láser azul.

Sr. Forfy dijo...

A mí me impactó lo del "estrés" infantil. No verás ningún anuncio con chicos donde haya alguna referencia así, no.

Bien por D! De todas formas lo del rosa-y-azul... el problema es cómo está instaurado y el bombardeo y la pesadez constante de fabricantes, familiares, sociedad, etc. Qué te voy a contar.