25 sept. 2015

Jenga: Tetris (Hasbro, 2013)

[Tenemos sección nueva: hemos tardado mucho en hablar de juegos de mesa en esta página y eso no puede ser. Con Juegos para un post-apocalipsis vamos a ir haciendo reseñas de lo que tenemos en nuestra ludoteca (o de futuras adquisiciones, para autoconvencernos del todo). Empezamos con perfil bajo pero tenemos intención de hinchar el listado todo lo que podamos, que somos muy jugones.]


Es muy fácil recomendar Jenga, uno de esos juegos que la cultura popular ha situado en la categoría de clásico básico y que, en mi opinión, no debería faltar en ninguna ludoteca medio decente. No creo que haga falta reivindicar el conjunto de juegos que podrían formar parte de dicha categoría (Monopoly, Conecta 4, etc) porque su popularidad y presencia es muy extendida, pero pienso que muchas veces menospreciamos la simplicidad e inmediatez de estas propuestas mientras buscamos experiencias jugables que no ofrecen ni la mitad de diversión. Tampoco quiero propasarme con los elogios porque montar una partida de Jenga no es el Santo Grial de la diversión, pero encuentro bastante imprescindibles este tipo de juegos que son muy buenos para echar una partida rápida en cualquier momento.


Por esa misma simplicidad de la que hablo, y porque Jenga funciona perfectamente tal y como es, sin aditivos ni florituras, pienso que cualquier variación de la fórmula puede dar al traste con la experiencia. Me resultan simpáticas las variaciones tipo Jenga Space Invaders o Jenga Spider-man porque introducen un par de (curiosas) mecánicas nuevas pero no tocan “los cimientos”, es decir, las mismas piezas siguen ahí para que sigamos haciendo y deshaciendo torres. Por eso la edición que comento hoy me resultaba un poco rara porque, aunque es verdad que parecen dos universos destinados a conocerse, pensaba que introducir las diferentes piezas de Tetris en el esquema de Jenga podía dar al traste con el juego. Y para nada. Han logrado mantener el espíritu del juego base y diferenciarlo lo suficiente como para que sea un juego con una filosofía distinta. En la adaptación de las piezas al juego han sido suficientemente inteligentes como para que la mayoría sean palitroques similares a las fichas de Jenga de toda la vida pero que sean las piezas genuinas del Tetris las que aporten el toque de distinción al juego y la verdad es que la combinación funciona de maravilla. Ahora hay muchos pisos de la torre que no tienen la misma consistencia que otros y eso implica que la estrategia a la hora de quitar las piezas sea distinta, siendo bastante más complicado sacar los tetriminos que las piezas normales. Lo mejor de todo es que esta mezcla despista de lo lindo, no se si es porque todas las piezas son coloridas y de plastiquete (o que no veo tres en burro, que también) pero me he equivocado al escogerlas para sacar de la torre en más de una ocasión, con catastróficos resultados. Me estoy sorprendiendo al ver que he dedicado tantas líneas a este juego tan básico pero, sí, me ha parecido de lo más recomendable. Ideal tanto para partidas relámpago como para "desengrasar" entre juego y juego en sesiones más intensas.

2 comentarios :

Estrella dijo...

Lo que estaba echando en falta esta sección :_D ¡Gracias!

Sr. Forfy dijo...

Pues empiezo flojito pero me he marcado una meta de al menos un post al mes. Voy a empezar con juegos sencillos y perfil bajo, pero irá adquiriendo consistencia la cosa.

Gracias a ti ;)