14 ago. 2015

Página 421

Disculpas por la foto borrosa. La emoción del momento...

Fenómenos como 50 sombras de Grey y, por lo general, toda la fanfarria que rodea a determinados best-sellers estacionales, se nos escapan un poco de las manos. Podéis etiquetarlo como pose pero en nuestro caso nos defendemos diciendo que entendemos que no somos el público objetivo de este tipo de productos (y a otra cosa, oye). Ningún problema entonces, pero es cierto que en este caso concreto nos parece bastante increible que un fanfiction de Crepúsculo haya podido llegar tan lejos. Digamos que eso, y no toda la polémica con la (supuestamente distorsionada) visión del BDSM, la sumisión, el porno para marujas, etcetera, es lo que nos "escandaliza" realmente.

Sin embargo, no podemos negar cierta fascinación por este tipo de productos que irrumpen como un elefante en una chatarrería en la Cultura Popular. En nuestro caso esa curiosidad no se traduce en leernos el libro para ofreceros nuestra intelectualmente-cínica-e-irónica visión del mismo (ese tipo de actividades deconstructivas para quien tenga tiempo de sobra) pero sí suele interesarnos todo lo que rodea a estos fenómenos culturales, en tanto que sus ramificaciones en esa Cultura Popular son tan intensas que es difícil no toparse con ellos de alguna manera. Cómo lo que ha pasado con la primera edición española de Grey (spin-off después de una trilogia... de verdad que no damos crédito). Resulta que en Penguin Random House han sacado al mercado el libro con una página en blanco, un error bastante lamentable para el que seguramente sea el lanzamiento más importante de su catálogo en todo este año. Y aquí se activa nuestro radar de temas de interés porque la forma que han tenido de tratar el problema nos ha parecido digna de comentar. En primer lugar se ha decidido poner a la venta el libro a sabiendas de que contiene un error grave, lo que nos da una pista muy reveladora: sus fans tienen marcada la fecha en el calendario. Es decir, no van a admitir un retraso, están esperando este estreno y lo quieren en la fecha prometida. El parche ha consistido en explicar el problema, ofrecer esa página perdida aparte y, en cualquier caso, proponer un cambio cuando salga la segunda edición corregida. La política de cada punto de venta al respecto da para un estudio sociológico: en supermercados tipo Carrefour han puesto un atril con la página impresa de cualquier manera para que la cojan los interesados (no hemos podido resistirnos a traernos una para casa) mientras que en establecimientos tipo FNAC han tratado el asunto apelando a conceptos como el coleccionismo y las ediciones limitadas. Pensar en cómo confluye el público objetivo de este libro con elementos que son tan comunes y aportan tanto valor en otros fandoms nos parece divertidísimo. Casi tanto como que, de todos los libros a los que podía haberles pasado esto, sea precisamente Grey el susceptible de "dejar a medias" a sus seguidores.

2 comentarios :

Estrella dijo...

Qué surrealista es todo esto. ¡Empezando por que el libro exista! Lástima que ya no nos vayan a hacer una lectura en directo en Norma Jean...

Sr. Forfy dijo...

Lo de Norma Jean Magazine es una auténtica pena porque era divertidísimo... pero es lo que menciono en el post: este tipo de ejercicios "deconstructivos" (que en ese caso me pareció magistral) requiere mucho tiempo y esfuerzo... para un producto que no lo merece.

Aparte me he dado cuenta de que Grey no puede considerarse spin-off... pero me da pereza cambiarlo en el texto del post. La verdad es que es un poco lo mismo que hizo Orson Scott Card en La sombra de Ender, pero yo que se. Mi inquietud es: ¿da para tanto esta historia? ¿Para una trilogía, para que ahora se nos cuente lo mismo desde otro punto de vista?

No quiero acercarme mucho a curiosear esta saga porque al final se pierde un montón de tiempo humeando entre la basura, pero eso, que hasta cuando puedes estirar el chicle (y mira que vengo de mundos donde el chicle no puede estirarse más: Dune, Universo Marvel, Los Simpson...)